17 octubre 2019
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La historia de Crys, de Venezuela a Villamayor con 85 años

Crys Fauvelle se ha visto obligada a abandonar su casa y su país de adopción y buscar en el alfoz una oportunidad para sobrevivir

10 oct 2019 / 19:12 H.

Ochenta y cinco años y unos ojos sabios, que han visto y vivido mucho y que se emocionan cuando recuerdan una larga vida en Venezuela que se ha visto interrumpida por la mala situación de su país de adopción. Crys Fauvelle tuvo que dejar su casa a pesar de su edad, y sola ha iniciado un largo viaje que la llevó primero a Italia y ahora a Villamayor. Tras más de siete décadas viviendo en Venezuela, Crys se armó de valor para escapar de un país en el que “falta de todo” y donde vivir “es muy complicado, hace falta tener mucha plata y yo solo tengo una pensión mínima”.

Cuando le preguntan cómo se atrevió a dejar su casa a su edad, responde emocionada: “Salí de casa esperando a ver si se mejoraba un poco la situación”. La inseguridad de cada día, las dificultades a la hora de comprar comida, tener luz, asistencia médica... hicieron que esta infatigable mujer intentara buscar una vida mejor.

“Yo tenía esperanza, soy francesa y me casé con un italiano, así que también tengo papeles italianos. En Venezuela no se consigue nada, yo no estaba bien y pensé me voy a Italia, pero con mi pensión allí no podía vivir”. Volver a Venezuela, a su casa allá en Los Andes, le gustaría, aunque reconoce que “estoy esperando que desaparezca Maduro. Venezuela era un país encantador, llegó a la cima y en veinte años no queda nada, nada”. Asegura que: “Mi hermana que vive allí me dice que vuelva, pero tengo miedo porque yo sé que allí no habrá luz, internet, comida, médicos...”

“Estoy esperando que desaparezca Maduro, Venezuela era un país encantador que llegó a la cima”, señala

Y es que el día a día en Venezuela es complicado. “El venezolano es muy generoso y con poco sobrevive” asegura Crys, quien firma que con “una lata, un poco de verdura y arepas comen varias personas y siempre hay algo para el que llega”.

Pero no es suficiente y al ser francesa y tener también nacionalidad italiana por matrimonio optó por salir de allí. Pero a pesar de que lo logró, su vida no es fácil. Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta ahora es a la falta de asistencia sanitaria. Logró que en Italia le dieran una tarjeta de asistencia médica universal que no le han reconocido aquí y a pesar de que asegura “encontrarse bien”, la falta de atención médica será un motivo de peso para buscar un nuevo destino, seguramente Tampa en Estados Unidos donde tiene unos amigos que la esperan.

Así, sin asistencia sanitaria, sin familia cerca y con la opción de volver a su casa un poco lejos, Crys asegura que “Estoy a gusto en Villamayor, pero estoy muy sola. Vine aquí porque tengo una amiga, pero al final en mi casa estoy sola”. Eso sí, en Villamayor ha podido desarrollar su talento artístico, algo con lo que se ganaba la vida en Venezuela. En este caso, además de cuadros, Crys hace muñecos de arpillera que simulan situaciones cotidianas y que ahora se exponen en la biblioteca de la localidad. Con los escasos ingresos que los cuadros y muñecos le proporcionan sobrevive, aunque a su edad debería tener la tranquilidad de no tener que hacerlo.

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