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Encarnación Rogado Hernández en Villoria. HOLGUERA
«La gente debería de reaccionar pero con educación, que es algo que hoy falta»
ENTREVISTA

«La gente debería de reaccionar pero con educación, que es algo que hoy falta»

Encarna Rogado, presidente de Meliss, ha sido concejal de Villoria, presidenta de la mancomunidad y diputada nacional

Martes, 18 de junio 2024, 18:24

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Encarnación Rogado Hernández es presidenta de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural, Amfar, en Salamanca, y de Mujeres Emprendedoras y Lideresas Sociales, Meliss. Fue concejal de Villoria y presidenta de la Mancomunidad de Municipios de Cantalapiedra - Las Villas durante ocho años y estuvo en el Congreso como diputada nacional durante tres años en la VII legislatura. Encarna es una persona cercana que ama sus pueblos (El Campo de Peñaranda, en el que nació, y Villoria, donde vive) y todos en general, así lo demuestra su trayectoria de lucha en favor de pueblos y gentes.

¿Cómo se encuentra?

—Hacía muchísimo que no me encontraba tan bien, paseo mucho, leo muchísimo, escribo lo que me da la gana. Voy a gimnasia cuatro días a la semana; me voy con mi nieta Jimena una o dos veces al mes a Salamanca, a ver una exposición, a comer juntas. Cosas que no creí que volvería a ser capaz de hacer. Ahora estoy física, psicológica, mental y anímicamente como no me encontraba hace mucho tiempo aunque tengo que seguir un tratamiento.

Aún así no ha parado.

—Cumplí 61 años el 13 de abril y empecé a reflexionar, ¡madre mía la de cosas que he hecho! Me remonté a mi infancia en El Campo de Peñaranda. Íbamos a la casa del cura y hacíamos teatro. Ya entonces participaba y hacía cosas. Después me fui a Asturias y me dediqué a estudiar y trabajar. Ahora sigo estudiando. No dejo de escribir, leer e interesarme por todo. Pero sobre todo escucho mucho y reflexiono. La verdad es que necesitaba un poco esto.

¿Ha desconectado por completo?

—Todavía hay gente que me llama y si puedo intento echo una mano.

¿Sigue con la asociación?

—Lo que pasa que en los pueblos la gente se conforma con lo poquito que mandan desde la Diputación o la Junta y la gente no está dispuesta ni a reivindicar nada ni quieren meter en problemas.

¿Porqué ese conformismo?

—Pienso que estamos un poco desencantados y no debería de ser así, al contrario, deberíamos de tener un ímpetu para arreglar cosas que llevan 300 años y siguen sin arreglarse. Reflexiono mucho y me doy cuenta que lo que está pasando ahora ha pasado muchas veces. Este desasosiego te invita a encerrarte y a no reaccionar. No creo que eso sea bueno. La gente debería reaccionar, sobre todo pensando y con educación, que es una cosa que falta por todas partes.

La educación es muy importante.

—Si tú partes de la educación puedes hablar, enfrentarte, que tampoco tiene porque ser un enfrentamiento. En conclusión, con educación, porque sino así no vamos a llegar a ninguna parte. Todo esto dentro de lo poco que estudio y reflexiono. La vida es ahora mismo algo muy arriesgado. Siempre he creído que nos manejan y nos dejamos manejar y no creo que eso sea bueno para las personas.

¿Cómo ve a los políticos?

—Yo he estado en el congreso y también se decían de todo lo que pasa que se medían las cosas, era como mucho más educado. Los de unos partidos y otros habían estado en el hemiciclo diciendo 'y tú más' y se iban a tomar café juntos, pero yo creo que ahora eso no existe.

¿Le preocupa esto?

—Eso no me gusta, no me parece bueno, no creo que sea bueno ni para el país, ni para los pueblos ni para nosotros. Luego nos mienten muy bien, o sea nos dejamos engañar porque nos conviene y así no tenemos que preocuparnos, y eso es muy triste.

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