Borrar
Fidel Palomero Barbero de Moríñigo y Javier López de Villoria cogen agua en la fuente de la plaza de Babilafuente. Holguera
La 'fuente de la eterna juventud' está en la provincia y todos todos quieren beber de ella

La 'fuente de la eterna juventud' está en la provincia y todos todos quieren beber de ella

Decenas de personas acuden cada día a los manantiales de Babilafuente por su fama, calidad o cualidades dadas a conocer en el siglo XVIII por Diego de Torres Villarroel

Jorge Holguera Illera

Babilafuente

Sábado, 11 de mayo 2024, 14:47

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

La localidad de Babilafuente acoge diariamente la llegada de numerosas personas cargadas de garrafas vacías que se las llevan llenas de un agua famosa por sus prodigiosos dones para el riñón. Así lo dio a conocer Diego de Torres Villarroel en su publicación titulada: «Noticia de las virtudes medicinales de la Fuente del Caño de la villa de Babilafuente». Las visitas se incrementan los fines de semana, incluso llegando a formarse colas que suelen destacarse por su apacibilidad pero que en más de una ocasión han sido motivo de discusiones porque algunas de las personas acuden con decenas de garrafas que lleva tiempo rellenar del tan preciado líquido.

Muchos son los que beben de esta agua prodigiosa. Dos de los pocos que se atreven a confesarlo son Fidel Palomero Barbero, vecino de Moríñigo; y Javier López, de Villoria. «Es muy buena para el riñón», asegura Fidel Palomero.

Javier López confiesa que para él es de las pocas aguas en las que deposita su confianza para el consumo diario. Es conocedor de los problemas de potabilidad que atraviesan localidades cercanas como Villoruela, Cantalpino o Villoria. En esta última localidad parece ser que ya hay más tranquilidad gracias a la planta de ósmosis inversa. Además en Villoria también se encuentra la fuente de Alba, accesible desde la carretera principal, que también recibe a diario visitas, aunque no tantas como las que se registraban hace años.

En Babilafuente se conocen hoy dos manantiales, ambos situados en lo alto del monte. Uno, dicen que alimenta al balneario de aguas bebidas, conocido como Antigua Fuente del Caño, el otro es el que surte las, al menos, tres fuentes que se encuentran en el casco urbano, conocido como Fuente del Caño.

Diego de Torres Villarroel documentó seis. «Seis manantiales son los que se reconocen en esta fuente; los cuatro copiosos, y los dos de curso miserable. Miran los cuatro al oriente, y los demás al mediodía y al levante», dice en su publicación.

Todos ellos se encuentran en el monte, que es el cerro arbolado que se divisa desde la localidad de Babilafuente.

Si en su día estas aguas fueron fruto de minuciosos análisis realizados para determinar sus propiedades, hoy estas aguas son «no aptas para su consumo», según se puede leer en cada una de las fuentes de la localidad. «El agua está buena», dice Javier López. No obstante cuentan en la localidad que este letrero es una forma de evadir responsabilidades, ya que no es agua tratada.

Esta agua llega natural desde su nacimiento.

En tiempos de Torres Villarroel, el boticario de Salamanca Andrés Yáñez se encargó de realizar una demostración química de las partes que contienen las aguas de Babilafuente. Dice Torres Villarroel que hallaron «grandes porciones de sal vitriólica, y unas cortísimas cantidades de la tierra sulfúrea», además sospecharon «que estas aguas cuelan por encima de algún mineral de Marte», dice.

Torres Villarroel afirma que «esta agua es una medicina universal contra el mayor número de las enfermedades que acosan y ponen en las angustias, los peligros y los dolores nuestras vidas».

Estas aguas son famosas entre las personas con problemas de riñón, ya en el siglo XVIII, Torres Villarroel habla de que «el mayor número de enfermos de los que llegan a esta fuente son los que padecen mal de orina y de riñones; y de los tales tenemos observado que a muchos cura, y a otros no los aprovecha».

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios