25 enero 2020
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El pueblo salmantino donde ir al cementerio es un ‘deporte’ de riesgo extremo

Los viandantes transitan a diario por el arcén de la carretera aunque existe un camino de tierra. El intenso tráfico de la zona supone un peligro añadido

13 ene 2020 / 13:19 H.

Ir caminando hasta el cementerio de Peñaranda de Bracamonte se convierte a menudo en un auténtico ejercicio de riesgo, especialmente estos días que amanecen con densas nieblas, y en los que los viandantes transitan por el arcén de la carretera de Medina hasta llegar al recinto.

Las personas mayores son, generalmente, los que visitan con más asiduidad el camposanto y su edad es otro factor añadido a la hora de compartir parte del trayecto con el intenso tráfico que sale y entra a la localidad por la citada carretera de Medina y también por la autovía A-50 entre Salamanca y Ávila.

Desde la barriada de San Lázaro, siguiendo la ruta indicada precisamente para los peatones, los primeros metros se hacen a través de un acerado para después cruzar hacia un camino de grava que desemboca en otra calzada que une dos rotondas y desde allí se debe atravesar un paso bajo la antigua Nacional 501 que también utiliza el ganado. Desde dicho paso se enlaza ya con un camino de tierra que discurre en paralelo a la carretera y lleva directamente hasta la explanada del cementerio, pero son pocos los que lo usan y prefieren ir por el arcén con el peligro que eso supone.

Los sustos no se los llevan solamente los peatones sino que los conductores también deben extremar la precaución en este tramo sobre todo en la misma entrada del cementerio para cruzar al otro lado de la calzada ya que ni siquiera existe allí ningún paso de cebra. El grupo municipal Peñaranda en Común (PEC) ha sido esta semana el primero en reclamar que se extremen las medidas de seguridad para evitar cualquier accidente.