19 septiembre 2020
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El miedo al COVID deja sin capeas a los pueblos y desata la polémica en Babilafuente

Varias plazas de toros se reconvierten estos días en escenarios para actividades culturales | Los ayuntamientos suprimen encierros urbanos y camperos o las tradicionales capeas

02 ago 2020 / 21:32 H.

El miedo a nuevos contagios del COVID-19 está pasando especial factura a los festejos taurinos que, a día de hoy, han desaparecido de los programas festivos en los que habitualmente eran uno de los ejes principales.

Numerosos ayuntamientos han optado directamente por suspender las fiestas de verano y con ellas los habituales encierros urbanos y camperos y capeas como es el caso de Villoria, Babilafuente, Cantalpino y Macotera, en la comarca peñarandina, y otras localidades de la provincia como Fuenteguinaldo, Lumbrales y Vitigudino.

Los pueblos que han optado por organizar actividades alternativas a las fiestas en sí se han decantado claramente por el ámbito cultural con espectáculos de pequeño formato en los que se puede controlar el aforo e incluso aprovechan sus plazas de toros para celebrarlos y así sucede estos días en Babilafuente, Villoria, Cantalpino o Macotera, entre otros muchos.

La dificultad para controlar el aforo y evitar aglomeraciones en los encierros, ya sean urbanos o camperos, es la principal justificación a la que se ciñe la Junta de Castilla y León para prohibirlos ya que en ningún caso se puede garantizar que los espectadores y participantes mantengan la distancia de seguridad. Se evita, también, que los pueblos reciban a cientos de aficionados como suele ocurrir cada verano en estos eventos.

Con respecto a las capeas o espectáculos de recortes, principalmente las que se hacen en plazas de toros fijas o portátiles, el Gobierno regional sí los autoriza en aquellos casos donde pueda mantenerse la distancia de seguridad pero los ayuntamientos tampoco han tomado la decisión de mantenerlos.

Linares de Riofrío, Candelario o San Miguel de Valero se caen del calendario festivo taurino junto a los certámenes para jóvenes promesas de Alba, Ledesma y Peñaranda. San Esteban, Santibáñez, El Tornadizo, Vitigudino, Fuenteguinaldo y Lumbrales son otras de las localidades que tampoco contarán este año con ningún festejo taurino.

El renovado impulso que estaban dando numerosas peñas taurinas repartidas por la provincia a estos festejos se queda, también, en suspenso hasta ver cómo evoluciona la pandemia y sus consecuencias en un año especialmente atípico que les ha obligado a reducir su actividad casi al mínimo.

EL ‘NO’ DESATA LA POLÉMICA EN BABILAFUENTE

La negativa municipal a celebrar cualquier tipo de festejo taurino en Babilafuente ha desatado la polémica en la localidad después de que la asociación Pasión Taurina haya denunciado que tenía ya organizados varios actos para este mes de agosto. Fuentes de la citada asociación aseguraron este sábado que su intención era haber celebrado el día 14 un concurso de recortes, el día 15 una exhibición de toreo y espectáculo “Damas del Recorte” y el día 16, un espectáculo ecuestre.

Estas mismas fuentes explicaron a través de sus redes sociales que “durante estas últimas semanas hemos mantenido continuas reuniones junto al Ayuntamiento de Babilafuente y la empresa organizadora de los festejos taurinos. Después de tener organizados los festejos y después de valorar la posibilidad de su realización se concretó que era viable y que por lo tanto se podría hacer o ésa era la intención. Y se decidió esperar hasta el próximo pleno para la confirmación oficial”. Dicha confirmación llegó el pasado jueves con la mencionada negativa por parte del Consistorio.

“Trasmitimos nuestra desconformidad con esta decisión y consideramos que del mismo modo que en la plaza de toros puede celebrarse cine, magia o varios espectáculos musicales pueden celebrarse los festejos taurinos que para eso es un recinto para su dedicación” añadieron además de asegurar que “todas las medidas de seguridad se iban a cumplir a rajatabla”.

Desde el Ayuntamiento, el alcalde, Lorenzo Bautista, desmintió este sábado que tras esta decisión haya ningún tipo de animadversión taurina y que “se ha tomado pensando en la seguridad teniendo en cuenta cómo está todo el tema del COVID-19 en estos momentos tan complicados”.

“Los cálculos de aforo que hacen ellos no son los mismos que los del arquitecto municipal y manteniendo las distancias entrarían unas 500 personas por lo que dudo que diera para asumir el coste de los festejos y sería inviable además de que tendría que autorizarlos la subdelegación del Gobierno”, añadió.

El regidor manifestó, además que, “por mi parte siempre lo he tenido muy claro con respecto a los festejos taurinos este año con la crisis sanitaria que estamos viviendo y viendo además que otros municipios de la provincia, también con mucha afición taurina, no lo van a celebrar con eso ya está dicho todo”.

En las redes sociales la discusión está servida estos días entre los que entienden y apoyan la decisión municipal de suspender los festejos taurinos y del otro lado, con los que defienden su celebración respetando las medidas de prevención.