24 mayo 2019
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El drama del cierre de escuelas rurales en Salamanca

La consecuencia más evidente de la falta de alumnos tiene lugar en el medio rural, con una media de seis cierres de colegios por año en pequeños pueblos

21 mar 2019 / 16:30 H.

El efecto más claro de lo que supone la falta de alumnos se refleja en el medio rural, donde las escuelas suelen contar con pocos estudiantes, por lo que cualquier baja de un curso a otro puede acarrear el cierre del centro. Así ha ocurrido en 18 localidades en los tres últimos años. La media de seis clausuras por curso tiene visos de que continuará en cifras muy similares en los siguientes por el grave problema de despoblación que sufren los pequeños municipios y el proceso de admisión da una pista de cuáles pueden ser los nuevos pueblos que vean cerrar el colegio.

En el curso actual, por ejemplo, fueron seis las escuelas que no abrieron las puertas. Se trata de Valdelosa, Tarazona de Guareña, Ituero de Azaba, La Maya, Sieteiglesias de Tormes y Sorihuela. El primer caso llama la atención porque a pesar de contar con cuatro niños matriculados, el mínimo exigido por la Junta, los padres prefirieron llevarlos a Calzada de Valdunciel para que coincidieran con más alumnos de su edad. En el curso 17/18 fueron 4 las localidades que perdieron el colegio, mientras que en el 16/17 ascendieron a 8.

La Consejería de Educación ha introducido cambios para evitar el cierre de escuelas en el medio rural. Por ejemplo, espera prácticamente hasta agosto, por si hay matriculaciones de última hora, para tomar la decisión. Incluso ha rebajado el mínimo a 3 niños de manera excepcional si hay menores de tres años en el municipio que vayan a estar matriculados en la escuela el siguiente curso.

La consecuencia más evidente de la falta de alumnos tiene lugar en el medio rural, con una media de seis cierres de colegios por año en pequeños pueblos

El descenso de la natalidad experimentado a raíz de la crisis económica no solo pone en peligro a los centros del medio rural. También amenaza la supervivencia de media docena de colegios en la capital salmantina que tienen en la actualidad menos de 100 alumnos. Además, hay otros cuatro cuyos últimos datos de matriculación tampoco resultan halagüeños. Casi todos ellos comparten una característica común: están ubicados en barrios del extrarradio, lo que reduce su capacidad de atracción.

La situación más compleja la viven los colegios Nicolás Rodríguez Aniceto, situado en Pizarrales, Alfonso X El Sabio, en El Tormes, y el de Buenos Aires, en el barrio del mismo nombre. Todos cuentan con menos de medio centenar de escolares y, además, han experimentado un descenso en los últimos años. El centro de Pizarrales, de hecho, es el que menos alumnos tiene en la capital salmantina con apenas 31.

El cierre de colegios en la ciudad, no obstante, es raro. El último tuvo lugar en el año 2010 y el afectado fue el Luis Vives en el barrio de Prosperidad. En su último curso en funcionamiento únicamente contaba con 11 escolares.

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