19 septiembre 2020
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El autobús a Salamanca deja en tierra a los vecinos de La Sierra el día de su regreso

No pasó a la hora acordada por las paradas en las que ya esperaba la gente | La empresa ha establecido un servicio a la demanda con un preaviso de 48 horas

Béjar /
05 ago 2020 / 09:04 H.

El descontrol del servicio de autobús a Salamanca entre los pueblos de Sotoserrano y Linares de Riofrío sumó este martes un nuevo capítulo cuando los usuarios que acudieron a la parada a la hora prevista para viajar a la capital de la provincia se quedaron en tierra porque el vehículo no pasó.

La Subdelegación del Gobierno en Salamanca anunció la semana pasada que el autobús a Salamanca regresaría el 4 de agosto, pero no especificó a los medios de comunicación que sería con un servicio a la demanda que obliga a los usuarios a llamar 48 horas antes del viaje para reservar plaza. De lo contrario, como este martes sucedió, el autobús no pasaría o dejaría en tierra a quienes no reservaran.

Alcaldes de localidades como San Esteban de la Sierra o Cepeda manifestaron de nuevo su malestar por lo que consideran “una falta de respeto a los municipios de La Sierra”. Hablaron con la Subdelegación para poner de manifiesto ese descontento y pedir que, de una vez por todas, se solucione el problema y se recuperen los servicios que disfrutaban antes de la declaración del estado de alarma (un viaje diario en cada sentido salvo los sábados). Ahora, sólo hay una expedición los martes y otra los jueves y, únicamente, si hay reservas con dos días de anticipo.

Desde la Subdelegación del Gobierno aseguraban ayer que “la subdelegada está con el tema” y señalaron que “la empresa envió a los ayuntamientos el detalle de horarios y frecuencias y ahí ponía que el servicio sería bajo demanda”. Sin embargo, la información no parecía del todo clara dado que nadie advirtió ese hecho y que era la primera vez que se producía un servicio a la demanda en esa línea. Por tanto, no se ha recuperado el servicio en las condiciones anteriores si no, como denuncian los alcaldes, mucho más limitado y en condiciones más precarias, sobre todo para las personas mayores.