04 agosto 2020
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Cuando teletrabajar es casi imposible en la Salamanca rural del internet precario

Empresas y particulares del mundo rural luchan por mantener sus negocios y trabajos a flote “a pesar de que ahora es cuando más se nota que estamos olvidados y con muchas más complicaciones”

24 mar 2020 / 21:35 H.

Es en estos momentos de crisis nacional cuando en el mundo rural se están viendo con mayor crudeza las limitaciones que a nivel tecnológico sufren empresas y particulares para mantener a flote sus negocios, luchando no sólo contra las dificultades que ha provocado la pandemia del coronavirus sino también contra las precarias conexiones a Internet para realizar labores de teletrabajo.

“Trabajar con una conexión a Internet de muy escasa velocidad, 2 megas cuando va bien, y que además se corta constantemente interrumpiendo lo que estabas haciendo, pone las cosas mucho más difíciles”, señala Fabián Martín, propietario de una empresa de fabricación de obleas en Cipérez.

Como empresa enclavada en el sector primario, explica, “mantenemos en lo posible la producción para servir a nuestros clientes, pero es muy complicado”, afirma el empresario, que muestra su preocupación: “A dónde nos va a llevar esta situación, aunque de momento estamos sirviendo a los grandes proveedores y el transporte sigue funcionando”, dice.

Desde la pequeña localidad de Cipérez, Fabián Martín hace un llamamiento a las autoridades “para que tengan en cuenta que en la tan cacareada España vaciada tenemos la obligación de pagar los mismos impuestos que en una gran ciudad, pero sin tener los servicios que entre todos estamos pagando”-

Por este motivo, el empresario de Cipérez reivindica que “a las empresas y ciudadanos de las zonas rurales nos quiten parte de los impuestos para que sea posible mantener el empleo en los pueblos”.

Otro sector que está luchando por salir adelante haciendo frente a las dificultades en la conexión a Internet son los particulares que, como el caso de Víctor Casas del Corral, intenta mantener “una cierta normalidad” desde el municipio de Traguntía.

“A pesar de estar a pocos kilómetros de la cabecera de comarca (Vitigudino) en Traguntía no contamos con una conexión decente a Internet y tenemos que conformarnos con conectar a través de satélite, lo que además de tener un coste mayor tampoco es la panacea ni se acerca a los servicios que puedes tener ya en otras localidades”, tal y como denuncia.

Trabajando tanto para el sector público como el privado con encargos realizados por la Junta, Diputación y ayuntamientos, Víctor Casas se dedica a la elaboración de materiales de divulgación de museos, libros de consulta, documentales y formación ambiental. “Es desesperante cuando tienes acabado tu trabajo y ves que no lo puedes entregar porque al enviarlo, normalmente vídeos de gran tamaño, la conexión va lenta y se corta”, lamenta.

Aún así afortunadamente, “algunas veces va bien la cosa y puedes publicar tus trabajos”, señala Víctor Casas como prueba su último documental, titulado “Bajo los bosques”, que puede verse en Youtube.

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