28 noviembre 2021
  • Hola

Vuelve el emérito

16 oct 2021 / 03:00 H.

    A los españoles no nos preocupa apenas el recibo de la luz. Somos tan osados que ponemos la lavadora cuando nos apetece -cierto porque la luz está imposible en todos los tramos- y al parecer no reparamos en enchufar los radiadores eléctricos. Lo del recibo es lo de menos porque somos una sociedad más profunda y lo que nos quita el sueño es la crisis de valores. Subes en el ascensor y ya no se habla del tiempo, se habla de esta terrible crisis que nos afecta más que la luz. Lo decía el marido de la ministra Teresa Ribera y no le hacíamos caso: ‘es inaudito, insólito y no tiene parangón en Europa que los telediarios abran a diario con los precios del mercado eléctrico’. Lo contaba quien no tiene ningún rubor por ser consejero de la Comisión Nacional de los Mercados cuando su mujer es ‘vice’ del Gobierno. Pero se ve que tenía razón y que lo del recibo va a ser ‘fake news’.

    Es nuestro presidente el que se ha preocupado demasiado en intentar solucionarnos sin éxito un problema que al parecer no tenemos. Intentó el decretazo contra las eléctricas para contentar a Podemos, aunque espantara la inversión privada, y luego lo dejó en decretito para que no se enfadara su otro socio, el PNV. Y ahora no sabe qué hacer, pero promete, sin darse cuenta de que la luz no nos preocupa, que nos dejará la factura igualita que estaba en el 2018, cuando gobernaba un tal Rajoy y él criticaba lo muchísimo que empobrecía a los españoles. Será un milagro si PSOE y Podemos consiguieran que bajara a como estaba. Pero, perdón, que lo del recibo de la luz no nos preocupa. Dice Tezanos que hay dos preocupaciones crecientes para los españoles, vivienda y juventud. Precisamente nuestro presidente lo veía venir y por eso ha lanzado el plan de alquileres para jóvenes y por eso prepara el bono cultural. Va por delante.

    El primer presidente que utilizó las encuestas para una campaña electoral fue Kennedy. Supo que solo el 30% de las familias enviaban a sus hijos a la Universidad pero que el 80% anhelaba poder hacerlo. ¿Qué hizo Kennedy? Prometer que la Educación sería su máxima prioridad. Y le fue bien.

    Pablo Casado apunta a método Kennedy, a gobernar sobre lo que preocupa a la gente. A ‘la gente’ le preocupa el paro, la crisis... pero también a parte de ‘la gente’ lo que más le preocupa es el mundial de globos de Ibai y a lo mejor si pregunta a ‘la gente’ por lo que necesita se encuentra con que ganar mucho y trabajar poco o que le paguen la luz. Perdón, la luz, no, que no preocupa.

    Sánchez no tiene nada que ver con Kennedy. No le preocupan las encuestas. Él decide para agradar a partidos que le apoyan y luego son las encuestas las que le tienen que dar la razón. Toda apuesta de Sánchez se descubre después como gran preocupación en el CIS de Tezanos y todo lo que no preocupa a Sánchez, tampoco a los españoles. Decide y luego son los sondeos los que le dicen que muy bien, como el espejito a la bruja de Blancanieves.

    Tenemos al PP, preocupado por lo que dice ‘la gente’ y a Sánchez, empeñado en ser el ventrílocuo de ‘la gente’. Y luego hay un verso libre, que es Ayuso, que dice lo que le viene en gana sin pensar en exceso en ‘la gente’. Que le preguntan por la educación, pues le dice a Vox que lo siente mucho pero que no puede ser gratuita para todos porque no hay dinero; que le hablan de las ayudas al alquiler del Gobierno, pues advierte que hay que mirar bien la letra pequeña para que no sean un coladero; que le preguntan la razón por la que la gente no alquila sus pisos, pues dice que ahora mismo poner tu casa en el mercado es un riesgo por los ‘okupas’ y porque ella, que siempre ha vivido de alquiler, ve al arrendador desprotegido. Y defiende al autónomo. Escucha a la gente pero no gobierna por encuestas. ¿Qué preocupa a Sánchez? Pues Ayuso porque ‘la gente’ ve una coherencia en ella que no marcan las encuestas. También le preocupa a Casado.

    No se puede gobernar en función de lo que dice ‘la gente’ porque quien tenga casa de alquiler se negará a que le fijen el precio y el que sea un ‘okupa’ dirá que está ‘muy mal’ el desalojar. Se puede hacer un Sánchez, que es gobernar con ideologías prestadas, pero es engañar a la gente. ‘Se puede engañar a todos poco tiempo, a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo’, decía Kennedy. La duda es qué quedará del PSOE cuando se vaya Sánchez.

    Ahora en el Congreso lo ‘podemizará’ más, feminizándolo con la estructura de ‘macho alfa’ de Iglesias porque teme a Yolanda; venderá unidad; y nos entretendrá pidiendo transparencia... pero al rey emérito, porque lo de Ghali o Delcy es mejor taparlo. Seguro que no tarda el CIS en señalar al emérito como preocupación creciente de los españoles y así no hablaremos de la luz. (Perdón, que no preocupa).

    Recupera variable LOGO:
    https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

    https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png