22 septiembre 2019
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Un corrupto en Salamanca

12 sep 2019 / 03:00 H.

11-S. Ni perdono ni olvido

Entre todos estamos destruyendo la gran sociedad occidental, basada en la democracia y el capitalismo regulado, cuyo pico de esplendor intelectual y de bienestar se alcanzó en los años 90 tras siglos de debate, estudio, conquistas, y guerras. Pero los atentados contra las Torres Gemelas, símbolo de nuestra civilización y del progreso, se llevó todo por delante, incluido nuestro futuro. Y hoy, como consecuencia de aquella oscuridad, nos hemos encerrado en una sociedad más pobre, menos democrática y más intolerante... donde la pose y el ruido lo son todo, habiéndose adueñado de toda reflexión y debates posibles. Sólo el pensamiento único e ignorante es el que sostiene a amplias capas de la sociedad, incapaces de distinguir entre Historia y manipulación, entre cultura y basura de Internet. Y tenemos mil ejemplos todos los días, aquí y acullá, y traigo a colación el vergonzoso y delirante caso del reconocimiento de la Universidad de Salamanca al ex presidente de Brasil, Lula da Silva, hoy condenado y encarcelado por corrupción, pero la izquierda, los pijos-progres de la oscuridad post-11S, se niegan a reconocerlo, como no reconocen los horrores del castrismo, del chavismo, o del fundamentalismo islámico.

Lula da Silva fue investido doctor honoris causa por la Universidad de Salamanca en 2014 por su “compromiso ético” —textual— y se quedaron todos tan anchos, sin que nadie hasta la fecha haya dicho nada por suspender tan alto reconocimiento al líder brasileño y retirar el vítor en su honor rotulado en la fachada de la Casa de Maldonado, hoy sede del Centro de Estudios Brasileños, donde imagino que también estudiarán el fenómeno de la corrupción en el Cono Sur... Pero claro, Lula no es Franco; Lula, a lo ojos de la izquierda, fue un humilde combatiente que llegó a la presidencia de una gran nación como Brasil para acabar con la pobreza... Y se lo creen, aquí en la Europa ciega y destartalada moralmente nos lo creemos, mientras la democracia se nos va por los desagües...