22 noviembre 2019
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Sánchez vuelve en busca del voto

23 oct 2019 / 03:00 H.

Hoy vuelve don Pedro Sánchez, alias “el guapo”, a darse una vuelta por Salamanca. Viene en busca de votos, ya que Salamanca es una provincia prioritaria, tanto para él como para Rivera. Los dos partidos, PSOE y Cs, pugnan en estos momentos por el cuarto diputado en liza, aunque como sigan a la baja todavía hay posibilidades de que sea el PP el que se lleve el gato al agua y consiga 3 diputados, como ocurrió en junio de 2016.

El presidente en funciones ya estuvo en la anterior precampaña electoral, a finales del mes de marzo, y hoy recala de nuevo de camino de Zamora y procedente de Segovia, provincias donde los socialistas también se deben estar disputando un escaño. Un acto electoral en toda regla revestido de interés universitario.

Pedro Sánchez solo suele visitar la Universidad de Salamanca cuando se trata de buscar votos. No para aprender, de lo contrario, no hubiera metido la pata tanto en su manual de resistencia al atribuirle la famosa cita de Fray Luis de León a San Juan de la Cruz. Ni siquiera ha tenido la delicadeza de estar en la conmemoración del VIII centenario de la institución académica.

Como decíamos ayer, Pedro viene a conocer la Casa Museo Unamuno, un lugar oportuno y muy actual por la película de Amenábar sobre el rector y la Guerra Civil y porque se produce en vísperas de culminar el proyecto estrella del PSOE de Sánchez: la exhumación de Francisco Franco. Lo único a lo que verdaderamente ha dedicado tiempo y esfuerzos en este año y poco más de cuatro meses que lleva en La Moncloa.

Sánchez y sus ministros, sobre todo la vicepresidenta, Carmen Calvo, que tiene una obsesión enfermiza con todo lo relacionado con la dictadura franquista y con revivir “las dos Españas” de la Guerra Civil, confían en que la “resurrección” del dictador y su traslado fuera del Valle de los Caídos, sirva para animar a sus votantes y militantes en un momento especialmente duro por los salvajes manifestaciones en Cataluña y donde la actuación del Gobierno está siendo muy controvertida, también por buena parte de los suyos.

Está actuación supondrá una doble oportunidad para los socialistas de Sánchez, porque además de alentar a sus simpatizantes, servirá para jalear a la ultraderecha de Vox y restar votos al PP que, según todas las encuestas, cotiza al alza. Al menos en lo que piensan en Ferraz.

La inacción del Gobierno en los actos violentos de Cataluña le está pasado factura a Pedro Sánchez en estos primeros días de precampaña. Claro que mucho menos de lo que hubiera supuesto para un Gobierno presidido por Mariano Rajoy.

Por mucho que los ministros de Sánchez se hayan esforzado en convencernos de que desde hace una semana en Cataluña solo se han producido incidentes de orden público, la realidad, las imágenes y lo que están declarando los agentes de la Policía Nacional que están allí, contradicen las palabras del Gobierno. Además, la definición buenista de lo ocurrido desde que se conoció la sentencia del “procés” tiene poco encaje con el amplio dispositivo de seguridad con el que viajó el lunes el presidente en funciones a Barcelona.

Yo creo que a Salamanca no hace falta que venga con el maletín antibalas, el doble de escoltas ni con el subfusil que le acompañaron en su fugaz estancia en la Jefatura Superior de Policía de Barcelona y en los dos hospitales a los que fue a visitar brevemente a los agentes heridos durante los altercados de la semana pasada.

Aquí somos gente pacífica, por mucho que el señor Sánchez nos trate con desdén y olvide que además de desenterrar a Franco, tiene proyectos pendientes con Salamanca y que el respaldo, por ejemplo, a la Universidad de Salamanca también lo puede hacer fuera de lo que es la precampaña electoral.

El útil que el presidente sepa que Unamuno dijo algo así como: “Vencer no es convencer”, una frase que podría dedicársela a los líderes independentistas que están violentando la convivencia en Cataluña ante una actitud del Gobierno central, cuando menos, pasiva.