20 julio 2019
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Por qué voto al PP

25 abr 2019 / 03:00 H.

Otras elecciones y otro dilema. De la fiesta de la democracia a una pesadilla: ¿a quién votar? El mundo, la sociedad, nada es ya como era, o como debería ser: racional, muy ilusionante, bastante constructiva, y más o menos ética. Hoy todo son ocurrencias que nos tienen en vilo, al menos a la ciudadanía, cada vez más exigua y asfixiada, que paga las rondas y los excesos de unas maneras de gobernar antipatriotas -y por ende suicidas-, delirantes y manirrotas...

Otras elecciones y nos asaltan los deseos de no votar, aunque debemos mantenernos firmes ante el primer pilar de la democracia, el sufragio, cuyo sentido hemos perdido entre tanto ruido de sables, ya sean la corrupción, la mediocridad política, o la debilitación criminal de la sociedad mediante la manipulación de las masas -desde la infancia-, la compra del voto, o la destrucción del Estado.

Otras elecciones y de nuevo, desde la reflexión, la observación, la experiencia y el conocimiento, me veo “obligado” a votar al PP, porque como piensa Albert Boadella (“El Mundo”, 20 de diciembre de 2015), “hay que votar lo mejor de lo peor”... ya que “hoy es imposible que nadie con sensibilidad, principios y buen gusto llegue a alcanzar el poder”. Partiendo de este axioma, el PP sigue siendo -lo es desde que Aznar llegó a La Moncloa – “lo menos malo”, un voto en la urna por una política a menos perder... El Partido Popular ha hecho cosas gravísimas y absurdas, sobre todo bajo las riendas de Rajoy, pero olvidamos que la izquierda sólo ha buscado, siempre, los votos del tendido de sol y la revancha, por no hablar de sus corrupciones de récord olímpico; olvidamos que Rivera no acaba de “centrarse”, olvidamos que Pablo Iglesias, y vuelvo a la entrevista de Boadella de 2015, es un ser “casposo, consecuencia directa de la telebasura, de los bajos sentimientos de la población”, y olvidamos que “Vox” es una incógnita. Y así hasta llegar a Casado, que de parecer otro “pepero” bañado en naftalina, está demostrando que sabe moverse, incluso entre pirañas. Sigue siendo lo mejor de lo peor. Por eso votaré al PP.