25 enero 2020
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Medio siglo

15 ene 2020 / 03:00 H.
Santiago Juanes
El bestiario

Madrid Fusión 2020 concluye y seguro que ha dejado en los que han pasado por el expositor de Salamanca un buen sabor de boca. Si gastronomía es el arte del buen comer, como nos dice Jean Vateaux y todo el mundo supone (también es cultura), los visitantes de la casa de Salamanca en la feria ya conocen y reconocen la apacibilidad de nuestra vivienda, que dijo Cervantes. El nivel de la cocina ha sido alto y la despensa expuesta ha desbordado por su calidad, es decir, hemos estado en altura por encima de la de Fernando Romay, que el lunes estuvo allí y ayer en el Ayuntamiento de Salamanca, en el sorteo de la Copa de la Reina de Baloncesto Femenino, tan querida y a la vez tan exigente. No es fácil jugar en casa según qué partidos dice Jorge Recio, y eso que Avenida tiene el Multiusos para concentrar masivamente a los suyos, mientras que Unionistas sabe que las gradas de las pistas donde juega se llenarían solo con los periodistas acreditados para el partido. Romay no fue la única celebrity en MF2020, también estuvieron Ramoncín o Edu Soto (el “Nen”), más allá de cocineros mediáticos como Martín Berasategui, Mario Sandoval o Dabiz Muñoz, este cuestionando que la Inteligencia Artificial pueda un día predeterminar lo que le gusta a la gente y diseñar platos basándose en ello. Defiende Dabiz Muñoz la libertad y la creatividad: bien. ¿Dónde quedaría, así, descubrimientos como las emulsiones para salsas hechas con tuétanos de buey? Mi largo paseo por MF2020 me llevó a descubrir a nuestros Luis Manuel Fernandes, conocido cariñosamente como Luis el “Portu”, por ser portugués, metido entre lomos de bacalao riquísimos, aderezados con aceite y leche de tigre, o a Fran Vicente, defendiendo un alta cocina para los celiacos, y a Eva y Javier Sánchez, de Fisán, casa de embutidos de Campillo de Salvatierra, que cumple un siglo, como este diario, este año 2020, y lo celebrarán en verano con “algo” a lo que ya estoy y me siento invitado. Espero celebrar hoy que la mejor croqueta del mundo es la del Mesón de Gonzalo.

Tengo que contarle otro día con más detalle que se ha traspasado La Oficina, que es una casa de tapas, cañas y vinos fantástica junto al Mercado de San Juan de Sahagún, que regentaban Aurelio y Marisa, con los que estuve también en MF2020. Su jubilación se une a la de Juan y Carolina, del Carol´s, en Cristo de los Milagros. Dos parejas históricas de la hostelería que merecen mayor espacio más adelante, porque la actualidad aprieta: ayer, la Institución Alfonso X el Sabio celebró cincuenta años de existencia, así que se recordó a José Luis de Celis, que fue el padre de la criatura y tiene calle desde 2006. Fue trastulo de la Universidad de Salamanca, cuyos Cursos de Verano gestionó junto a César Real de la Riva desde 1964 más de una década. Obra suya fue el Colegio de España, faro del español y la cultura española para extranjeros, como lo fueron la citada Institución, que tenía como órgano de difusión Los Cuadernos de Lazarillo. Su intensa biografía cultural es extensa y abarca la edición, la prensa, la música y el teatro, así como la difusión cultural. También escribió en estas páginas. Ayer hubo comida en el Casino, donde se brindó por otro medio siglo de difusión cultural gracias a la Institución, que durante algunos años entregó un galardón a salmantinos que destacaban en el campo de la cultura: inolvidable el de Carmen Martín Gaite. Él también lo hubiese merecido. Gracias a Ana García López, Carmen Bárez, Manuel Andrés, Argimiro Salvador, Carmen López o Inés Sánchez, directivos de la Institución, o a Teresa García, directora del Colegio de España, sigue adelante con ayuda de las instituciones locales, representadas ayer en la comida, y tiene el reto de otro medio siglo de cultura.