21 enero 2021
  • Hola

Los excesos

    Equipada a lo Nanuk, con mi atuendo de nieve coetáneo al del esquimal de Flaherty de 1922 y desafiando al temporal, salgo a cambiar un regalo porque los Reyes Magos han sido más benévolos con mi talla que la realidad instalada en mi cinturita. Hago en la caja una operación de reembolsamiento. Sucumbo a un paseíllo por las rebajas y compro una bandejita que en el ticket aparece como un pongotodo; también un bolso pequeño, y descubro que la firma que lo vende lo denomina bolsita multipropósito. Todo ello aparece reflejado en mi nueva fuente de asombro y de inspiración, donde la eficacia y los poderes del lenguaje llegan casi a la perfección: el ticket de compra.

    Conecto la tele y escucho una extraña denominación de la situación que afecta a los camiones varados como ballenas en las carreteras por el mal tiempo, el embolsamiento. Más de tres mil han sido embolsados, leo también en la prensa. No doy crédito. Será embalsados, como aprisionados entre los muros de una presa imaginaria de nieve, de agua, de viento... y, si llega el caso y la situación se prolonga, posiblemente embalsamados.

    Asisto a la expansión periodística enfebrecida del término y, sinceramente, no lo veo. Y voy a la fuente más rápida, al agua corriente del saber que es la Wikipedia, y me encuentro que puede proceder de una estrategia militar así denominada, cuando un ejército está atrapado, sin víveres, a expensas de cualquier ataque, y como situación previa al asedio. No tienen los conductores que lo padecen, muy enfadados, pero también muy profesionales, manifiesta posición de ataque. Me parece excesiva esta aportación innecesaria del conocimiento militar a la cotidianeidad sujeta a la climatología, cuando parece que estamos en pleno activismo de vaciar el lenguaje de términos agresivos, excesivos, discriminatorios, procedentes de cualquier colectivo profesional. Se salva de esta situación el científico, tan invasor de nuestros días y lleno de conceptos más sorprendentes que la complejidad de las palabras que los nombran.

    Entre el lenguaje críptico-creativo de los tickets y de la ciencia voy despertándome a este 2021, todavía con la sensación de estar encadenada al año pasado, lleno de secuelas de todo lo vivido, que resumo en un acerado desconcierto de mi realidad y mis certezas.

    Me sacude lo inesperado de estos primeros días, lo random de este nuevo tiempo. La nevada que ha convertido nuestro país en un intensivo escenario en blanco, como propicio para imaginar otro comienzo, y las palabras turbias, malintencionadas, incendiarias contra la convivencia de un mandatario del que no escribiré su nombre por el alto valor que todavía profeso al concepto de ciudadanía, fulminando la legitimidad democrática solo porque la voluntad de los votos ha apartado su entramado fuera del juego. A lo mejor aún se puede devolver; quedan siete días para que caduque el ticket de compra. Que preparen uno multipropósito más acorde con el momento.

    Recupera variable LOGO:
    https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

    https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png