04 agosto 2021
  • Hola

Juntas para siempre

12 jun 2021 / 03:00 H.

    Es que su cuerpecito entraba en una bolsa de deportes...y llevaba dos. Es que no se sabe si su sonrisa cabía en ella.

    Es que era su padre. Es que cuentan que era un padrazo. Es que no dejamos de ver fotos de las dos pequeñas, siempre con Olivia riendo... y se nos cae el alma. Es que vemos a la pequeña Anna ... y se nos imagina imposible matar a un ángel. A dos...

    Es que la madre creía que iban a aparecer y creía en el amor de su expareja por las niñas. Es que se mostraba convencida de que todo era teatro. Desde el 28 abril escenificando la obra más cruel que se ha escrito jamás. Es que las abrazaba, las besaba, las cuidaba, parecía que las quería...

    “No quiero que ese viejo cuide a mis hijas”. Es que nos despiertan las caritas de las niñas de Tenerife. Y nos une la angustia por el dolor de la madre, madre eterna, y ese “hijo de...” gritado desde millones de hogares y masticado en cada sílaba.

    Es que la pequeña Olivia aparece en un vídeo en la cunita con su hermana y, después de mil gestos de cariño seguida por los ojos azules intensos de Anna, termina susurrándola, “juntas para siempre”.

    Es que no cabe más crueldad, más drama... no caben más lágrimas.

    Dice el psicólogo Javier Urra que cuando el padre asesina a sus hijos es porque en su mente han pasado a ser los niños de ella. Es que me niego a intentar justificar lo que es injustificable, a darle un gramo de racionalidad a lo irracional. Regalarle una mínima excusa a la mayor atrocidad.

    Es que nos une la angustia por el dolor de la madre. Es que las niñas ya son del viento. Pobres almas. ¿Quién les explica que su padre las mató mientras las mimaba? ¿Quién es capaz de hacerle entender a su madre que es imposible que vuelvan?

    Es que, pese a todo lo anterior, al tremendo drama, hay quien no entiende nada y quiere sacar partido del dolor.

    Se llama Pedro Sánchez y se llama Carmen Calvo y se han agarrado al dolor para hacer política y sacar a las mujeres a la calle en contra del discurso de Vox. Porque el mensaje del llamamiento de Calvo se centra en ir en contra de “la humanidad machista y patriarcal”. Es que no va a favor de los niños víctimas de la violencia, es que se olvida de que hace 12 días una mujer mató a su hija de 4 años y luego se intentó suicidar... es que no puede ser que si es hombre, es un salvaje, un machista, un asesino sobre el que debería caer todo el peso de la Ley -que debería ser así-. Y si, en cambio, la asesina es una mujer, sus razones tendría o simplemente estaba loca. No se puede regalar la mínima excusa al que ha cometido la mayor atrocidad, sea hombre o sea mujer.

    Es que Carmen Calvo ya tiene la división que buscaba porque busca convertir la concentración en de izquierdas y estigmatizar, como siempre a la derecha. Es que su indignidad le permite agarrarse a todo, incluso a las niñas, para que la izquierda tome las calles y la derecha quede señalada a horas de la manifestación de Colón. Es que no se pueden tener menos escrúpulos en política.

    Es que, Carmen Calvo, eres la vicepresidenta y, efectivamente, crímenes como el de Tenerife, deberían entrar en el olvido.

    Y eso se consigue en parte endureciendo el Código Penal y haciendo que cumplan las penas de forma íntegra todos los condenados y no poniendo en cuestión la prisión permanente revisable.

    Es que estás en el Gobierno. Es que no hace falta que salgas a la calle, tampoco Irene Montero o Ione Belarra. Es que solo tenéis que llamar al resto de grupos políticos y alcanzar un consenso para proteger a la mujer y a los niños y proteger a los hombres aunque sean 4 porque afortunadamente, guste o no a Vox, hay muy poca violencia de género con el hombre como víctima. Pero hay mentiras de mujeres que perjudican a los hombres y cuando se demuestra que un testimonio es falso, también la condena a esa mujer que perjudica a otras, que sí sufren la violencia machista y pueden llegar a morir, debería ser ejemplar.

    Es que estoy de acuerdo en que, como dices, la mujer necesita más protección que el hombre. Pues dásela, que estás en el Gobierno. Carmen, eres vicepresidenta. Irene, eres ministra de Igualdad. Es que la sociedad es machista. Es que el hombre es más competitivo y posesivo y no admite el rechazo... Cámbialo desde Educación, que eres vicepresidenta.

    Es que me siento más cómoda detrás de una pancarta. Es que estás centrada en los indultos y en desactivar Colón y en que olvidemos que diste el mejor argumento para ir contra los indultos: “Un Gobierno democrático -dijiste- no saca a los presos de la cárcel”.

    Presidente, vicepresidenta, ministras: menos demagogia, menos desunir y a trabajar, que sois Gobierno, para que no haya ni una muerte más.

    Recupera variable LOGO:
    https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

    https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png