19 septiembre 2020
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Hoy y siempre, monárquico

06 ago 2020 / 03:00 H.

    Hoy, más que nunca, reafirmo mi lealtad a la Corona. Hoy, más que nunca, firmo y sello mi lealtad a la Corona que, junto a la Constitución, está por encima de todo como garante de nuestra libertad y de nuestros derechos.

    Un día, en Oporto, un taxista me dijo que deseaba visitar Covadonga porque, cuando era pequeño, tuvo una profesora de Historia que les hablaba en clase del inicio de la Reconquista y de la importancia de aquello. Y versionando a Bill Clinton (I miss Bill), no se trata de la religión, estúpido, se trata de la Libertad., ¿me siguen?

    Pues eso me ocurrió a mí: hubo un momento en mi vida en el que estudié y reflexioné, y de ahí nació mi compromiso con la Monarquía, un compromiso con mi Historia, con mis responsabilidades... Soy monárquico por la Historia. Soy monárquico por la Libertad. Soy monárquico porque estoy orgulloso del país que surgió tras el franquismo (y que guste o no, mis queridos analfabetos, diseñó el propio franquismo). Y Juan Carlos, aquel chico de buena planta que tomaba helados en “Santini”, en Cascais, fue mucho más que un Rey: fue el Rey justo en el momento justo. Y de ahí a la modernidad, a la prosperidad. Y no lo olvidemos, que puestos a odiar y a ir de dignos, hay mucho y a muchos a quienes odiar, a quienes aplicar el Código Civil, el Penal, el Militar, y el de Snoopy. Que no se nos vaya la pinza del rencor, sin menoscabo de que lo mal hecho esté mal hecho, de que lo punible tenga y deba ser punible.

    Nunca fui esa estupidez llamada “juancarlista”, que los sociatas acomplejados usaban para hacerse los republicanos comprensivos. Soy monárquico porque pienso que es lo mejor que nos ha podido pasar. Me siento orgulloso de mi Corona, me da igual que estén en el trono Isabel y Fernando, Carlos V, Felipe II, o, mañana, Leonor. Estoy orgulloso de ser quien soy y de estar donde estoy.

    NOTA: Este no es un artículo en defensa de Juan Carlos I, lo es en defensa de nuestros cimientos, por ahora muy sólidos. Por ahora.