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EL BESTIARIO

«Zigurat»

Los cabezudos son un símbolo de nuestras fiestas como la Mariseca para la feria taurina, la silueta de una vaca para la agropecuaria o el caballito para las ferias

Domingo, 17 de septiembre 2023, 05:30

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Hay entre nuestros cabezudos un guardia que podría haberse incorporado a las muestras policiales y de la Guardia Real de estos días. Un guardia que simboliza el orden que la autoridad impone en el desmadre ferial. Cada cabezudo está ahí por algo, creo. El Toro y el Torero parece claro. El Charro y la Montaraza evocan esa relación de nuestras fiestas con la provincia, de la que tanta gente viene; antes había vecinos que se vestían con atuendo charro, paseban y se hacían la foto para el salón. La Lechera recuerda indirectamente a la feria vacuna donde comenzó todo, igual que el Cerdo, no muy lejos de donde estuvo la Casa de la Mancebía, gobernada por el Padre Putas, que es otro cabezudo; Padre Putas o Padre Lucas. A los cabezudos les llamábamos «padrelucas». También están la Vieja, que recuerda a la Celestina, gloria de nuestras letras y bruja, que también está entre nuestros cabezudos, la Bruja, como la Gitana, figura trashumante de todas las ferias con sus artes en la lectura de las manos y las ramitas de romero. No me olvido del Demonio o Diablo, no, que habitaba la Cueva de Salamanca. El circo de todas las ferias de dios tiene en los cabezudos al Mago, un circo de mujeres barbudas, niñas serpiente, hombres de tres brazos y negros muy negros que daban miedo. También está el Negro entre nuestros cabezudos. Y un Payaso, con su inquietante sonrisa. Hay, además, un bombero, una naranjita, un cubano, una Rocío, un berrugón, Pinocho o Napoleón: una familia numerosa.

En conjunto, los cabezudos son un símbolo de nuestras fiestas como lo son la Mariseca para la feria taurina, la silueta de una vaca para la agropecuaria, el caballito para las ferias o la imagen de la Virgen de la Vega para lo religioso. Los cabezudos son además un rito de iniciación infantil: cuando uno toca a un cabezudo y descubre qué hay detrás deja de ser bebé para convertirse en otra categoría de niño, igual que cuando uno corre delante de ellos o recibe el primer varazo. Bienvenido a la categoría de chaval. Los cabezudos me emocionan y traen espléndidos recuerdos, y mantenerlos es una cuestión de ciudad como el alcantarillado, así que muchas gracias a esa asociación de Gigantes y Cabezudos Ciudad de Salamanca, que preside José Luis Pérez Hernández y mantiene esta tradición e incluso la incrementa. Y hasta aquí puedo leer. Una tradición que tiene que ver con máscaras y el afán de despertar algo a varazos (quizá la adolescencia), como hace el Perrero serrano, dirían los etnógrafos, aunque lo que realmente da que hablar es quién de los cabezudos corre más y sacude más fuerte.

La tradición de los cabezudos carga sobre los hombros de Rubén Iglesias, Ángel Luis Sánchez, Joaquín Borgana, Aingeru Sánchez, José Francisco Santos, Óscar Merino, José Luis Jiménez, Sergio Melchor, Antonio Niño, José Manuel y María Jesús Canal Boyero, Álvaro y Jorge Canal Molera, Rubén Rodríguez, Marta Tristán, Javi Martín, Luis Malmierca, Javier Gamalie, Javier Rodríguez, David y Paula Rodero, Álvaro Gómez, Jesús González y Marc Rodríguez, Pablo Ortiz de Urbina, Vega Toribio, Vanessa Pérez, Rebeca García. Miguel Jiménez y Javier Román. Creo que están todos. Y todas. También me sorprendí de que hubiese cabezudas, pero así deben ser estos tiempos. Y gracias.

Aunque daré más detalles, ayer en la Mercedes Benz Fashion Wek nuestra Fely Campo triunfó llevándonos en los vuelos de sus maravillosas telas y arropándonos en una arquitectura ecléctica, entre lo futurista y lo clásico. Bueno, clásico, hay detalles de Fely que forman parte ya del clasicismo, así que sabíamos que los diseños eran de ella, aunque no se hubiese anunciado su nombre. «Zigurat» con sus colores, propuestas metálicas, espaldas libres, mangas de fantasía, plisados llenos de geometría o blancos hipnóticos fascinó tanto como su puesta en escena, con coreografía. Daré más detalles, que algo así hay que metabolizar. Por cierto, nuestra Guadalupe Lancho, presente en el desfile, estrena en Madrid el 18 de octubre «Woman». Monólogos, flamenco y genialidad. Atentos.

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