24 mayo 2019
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Democracias y fachas

16 may 2019 / 03:00 H.

A Doris Day y el mundo que fue

En Estados Unidos una persona sin identificar es un “John Doe”, que en España equivaldría a un “Don Nadie”. Y así es como me siento en mi propio país, un “Don Nadie”, un ciudadano expulsado de un sistema averiado. Y el sistema se defiende tildándome de “facha”, “pijo”, “raro”. Si defiendo la democracia con uñas y dientes —y soy de los pocos que lo hace públicamente— soy un facha, y si defiendo la realidad histórica del franquismo, que no la memoria inventada, ni les cuento... Decir que hoy, más de cuarenta años después de muerto Franco, España sigue apoyada en las mimbres del franquismo, es una herejía... cuando cualquiera con dedo y medio de frente sabe que es cierto, a la vista está... Y si hablamos con orgullo de Colón, Hernán Cortés, Ponce de León, Hernando de Soto, o Francisco Vázquez de Coronado (militar franquista para el PSOE... con quinientos años de antelación), para qué queremos más, dos veces facha... Todo es ignorancia e intoxicación. Todo.

Por lo expuesto, y es puro sentido común (hoy un sentido de fachas), qué pensar de esta España que vota, borracha de televisión, destrucción y dictadura comunista, que se acuesta de derechas y se levanta centrista, que se abraza a Pedro Sánchez y se perfuma de liberal... Qué pensar de un país que ha perdido la elegancia de la sensatez. Qué pensar de que los reclusos den ruedas de prensa, que estén en las redes sociales, que voten (todo recluso debería tener suspendido el primer derecho ciudadano, el voto, ¿o no?). Terroristas votando, golpistas votando, violadores votando, ¡viva la (puta) democracia! Y ahí no queda la cosa, reclusos y prófugos de la Justicia como candidatos en una democracia de personas... ¿libres y justas? Y nadie dice nada, todo parece normal. La sociedad lo acepta y lo asume so pena de ser acusada de “facha”. Pero una vez más, lo confieso: soy un facha... entre cavernícolas. Soy un “facha”... que sostiene la democracia en la tormenta. Misión ya imposible. Todo es mentira.