18 mayo 2021
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Al rescate de un museo

05 may 2021 / 03:00 H.

    Los resultados electorales de Madrid llevan implícito más de un “anda que te ondulen con la permanén”, que dice el ya clásico chotis de “Las Leandras”. Ocurre en todas las elecciones. La campaña de Madrid -más que campaña, verbena- ha ido sobrada de chulería, como la de aquel “Pichi”, y en mi caso me ha fijado el “Madrid, Madrid, Madrid”, que me rebotaba en la cabeza de tanta información de allí, como si no hubiera más mundo. Por cierto, ese chotis, que se tiene por himno de Madrid, dice que Madrid es “pedazo de la España que nací” y no España misma, pero, bueno, esto a Ayuso le da igual. El famoso chotis tuvo en Agustín Lara su mejor intérprete y era mexicano; se llamaba Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino, que para nombre artístico, el DNI y la tarjeta de visita queda largo. El salmantino Tomás Bretón también tuvo parte y arte en el género gracias a sus zarzuelas, y además convenció al introductor del organillo en Madrid, Luis Aprozzese, para que montase tienda de organillos. ¿Qué es “La verbena de la Paloma” sino un gran chotis? Y cuando digo que la campaña de Madrid ha sido una verbena es porque también ha tenido a una morena, Isabel Díaz Ayuso, y a una rubia, Mónica García, hijas del pueblo de Madrid, las dos, que han cortado el bacalao en la cita. En todo caso, Madrid pasa de pantalla, que se dice, y a ver si todos descansamos un poco de tanto madridismo político.

    Aquí -Salamanca también existe- se mira a la Junta por ver qué monta a la salida del túnel del estado de alarma. Hemos vuelto al interior de los bares, cafés y restaurantes, y ahora queremos salir. No hasta el infinito y más allá, sencillamente a Madrid, por ejemplo. Un poquito más lejos, incluso. Que se abran las puertas de la Comunidad y también pueda venir gente del otro lado sin salvoconductos falsos como un billete de seis euros ni esquivando controles, por ejemplo, de Madrid. ¿Qué sorpresa nos darán Igea y Casado?

    Lo que no existe en Salamanca -se va a pedir este viernes por el socialista José Luis Mateos en el pleno municipal- es un museo de la Ciudad o museo municipal, y me parece una petición razonable, como me lo parece un museo etnográfico provincial en la Torre de Abrantes. Algo parecido a un museo de la ciudad transitó por Anaya, San Esteban, Patio de Escuelas y Casa de las Conchas, aunque derivó en Museo de Bellas Artes o Museo de Salamanca, y actualmente ocupa la casa de los Álvarez Abarca. Hubo un museo de la ciudad en la Torre del Clavero (1980) con piezas seleccionadas por el cronista y archivero Salvador Llopis, y después en el Palacio Episcopal (1986) con la incorporación de materiales prehistóricos, donde se le perdió la pista. Parte de los fondos está en las Claras, pero no es lo mismo. El edificio del Cerro de San Vicente se pensó para ello, pero ahora me parece mejor idea que se dedique a la Salamanca desaparecida, visible desde ese fantástico mirador, idea que parece haber sugerido el alcalde, Carlos García Carbayo, en algún momento. Seguro que el Ayuntamiento encuentra un inmueble digno para un museo de la ciudad entre conventos desalojados y edificios de la extinta Caja Duero. En el fondo sería recuperar o rescatar un museo que tuvimos, cuya pista se perdía a la vez que aparecían otros. Vamos a ver por dónde sale la cuestión en el pleno del viernes. Para empezar una declaración de intenciones estaría bien.

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