06 diciembre 2019
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Ahora, jamón serrano

04 oct 2019 / 03:00 H.

Lo que más elogió Pedro Sánchez en su visita a la feria de Zafra fue el jamón serrano, sí , el serrano. A los extremeños, tan defensores ellos de su jamón ibérico, casi les da algo y no es para menos. Tanto alarde del “pata negra”, de su cerdo campando a sus anchas por la dehesa en esa imagen idílica y va el presidente del Gobierno, en plan zote, y confunde el selecto jamón con el producto de un cerdo sin lustre. Si hay meteduras de pata, esta es una de las grandes, de las que deberían llevar a la organización de la feria de Zafra a nombrar a Pedro Sánchez persona non grata y a romper las fotos de su visita electoral. Si en principio parecía un insulto que inaugurara la feria de Zafra y a la de Salamanca no acudiera y ni siquiera enviara al ministro de Agricultura, visto lo ocurrido en tierras extremeñas parece hasta una bendición. Asaja Extremadura se lo ha tomado con relativo humor y le enviará a Moncloa por mensajería urgente un jamón ibérico para que no se confunda más: así ya tiene el aperitivo para el Falcon.

“Ahora, jamón serrano”. Y ahora, por supuesto, PAC. El presidente del Gobierno tenía que vender Extremadura en Zafra y vendió lo más difícil, que es precisamente el cerdo blanco que no tiene. Y tenía que justificarse en tierra de ganaderos y agricultores, como corresponde a una precampaña electoral tipo, y se puso la bandera de “Ahora, PAC”, pidiendo algo tan etéreo como una política agraria “bien financiada”. No habló de compensar desde España una posible disminución presupuestaria europea para que el productor reciba lo mismo, no; se quedó en que la PAC es una prioridad absoluta para España, que es como no decir nada. Al menos no se equivocó de país.

Pedro Sánchez quiso salir a hombros después de una etapa de Gobierno en la que si se ha caracterizado por algo ha sido por su pasividad con la PAC y con la agricultura y la ganadería en general. Le ha dado tan igual, que hace unos meses quiso regalarle el Ministerio a Podemos, a ese socio de Gobierno que le quitaría el sueño, así que como para fiarse.

Pero por si fuera poco el “Ahora, jamón serrano” y el “Ahora, PAC”, no podía faltar el “Ahora, líder” para vivir en Zafra el bochorno completo. En una jornada en la que la noticia eran los aranceles de Trump a productos españoles, Pedro Sánchez se ajustó sus gafas de aviador para mandarle un recadito al presidente de Estados Unidos en modo de crítica “a esos dirigentes que se dedican a tuitear mientras los demás duermen”. Algo tendrá que ver la diferencia horaria para que Trump esté en las redes mientras otros duermen o también se interpretó como que mientras Trump está muy despierto, otros como Pedro Sánchez siguen dormidos, por lo que nuestro presidente en funciones se pegó directamente un tiro en el pie. Y así precisamente lo vio el máximo dirigente de la cooperativa de aceite de oliva más importante de España, que criticó la pasividad del Gobierno por no haber hecho lo suficiente para evitar este impuesto a las exportaciones españolas.

Sin duda Pedro Sánchez no se dio cuenta de la diferencia horaria y tampoco reparó en que quedaba retratado con la desafortunada frase. Simplemente, como en tantas ocasiones, se erigió como líder mundial para supuestamente poner en su sitio a un tal Trump, que olvida que es el mismo que hace unos meses le ordenó sentar en la cumbre del G-20 y al que obedeció sin rechistar ni perder la sonrisa, en lo que fue una de las anécdotas del verano. Ayer Trump estaba muy lejos como para responder y Pedro Sánchez se creció.

Y Zafra dejó otro “Ahora”. “Ahora, razas autóctonas”, que dijo el presidente del Gobierno en funciones. El mismo que acaba de volver de ese viaje a Estados Unidos que, no tiene gracia, era para promocionar a España y productos días después castigados con impuestos, y que se mostró allí como el gran ecologista europeo con su defensa del “Green Deal nacional” a imagen del de la congresista demócrata Ocasio-Cortez. El mismo que calla ante los ataques veganos y de la ONU sobre la carne roja, ayer se enfundó sin rubor la bandera del “Ahora, vacas”. Sin duda no hay nada como una precampaña electoral para pasar un buen rato.