Ideologías nacionalistas

15.04.2018 | 04:45
Román Álvarez

En alguna otra ocasión me he referido a los nacionalismos exacerbados como movimientos racistas, xenófobos, y, en sus vertientes extremas, criminales. Ejemplos no faltan en todo el mundo. En Europa, ahí están las crueles guerras de los Balcanes, sin ir más lejos. Y en España, tenemos los ejemplos de los nacionalistas radicales vascos (ETA) o los nacionalistas-separatistas catalanes que, por ahora, aún no disponen de armamento.
La historia nos recuerda que algunos de los nacionalismos aspirantes a la creación de estados soberanos dentro de otros estados soberanos han cosechado éxitos, delimitando sus fronteras y dotándose de una administración autónoma. En otros casos, se han ido sucediendo los años dando bandazos sin que la consolidación de la total independencia haya sido factible. Un ejemplo lo tenemos en el antiguo Sahara español. ¿Es la excolonia española saharaui un estado independiente? El Polisario dirá que sí, pero Marruecos dirá que no. Y así va pasando el tiempo. Las naciones que consiguen su estatus como tales a fuerza de violentar fronteras y autotitularse soberanas suelen tener graves problemas de cohesión interna y externa. Acusan una fuerte tendencia a la desintegración latente, por un lado, y una permanente amenaza de hostilidad externa por parte del estado al que anteriormente pertenecían, por otro. El único modo de atemperar estos riesgos es fomentar los sentimientos nacionalistas a ultranza: juntos y unidos frente al enemigo común, el de dentro y el de fuera.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente
 
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies | Política de privacidad