El año del Centenario

31.12.2017 | 04:45
Román Álvarez

Al concluir el año resulta inevitable echar una mirada a la trayectoria que nos ha marcado la vida a lo largo de los últimos meses. Si en vez de meses consideramos años, surgen a borbotones recuerdos y alguna que otra nostalgia. Uno se da cuenta, por ejemplo, de que es anterior al transistor, aquel aparato que llevaban terciado los pastores para escuchar la radio camino de las majadas. Pero no solo eso.
Los de mi generación padecíamos paperas, tosferina y sarampión. Lo más parecido al yogur en el medio rural eran los calostros de las vacas recién paridas. Al psicopedagogo lo suplía el maestro con algún que otro pescozón. Nunca nadie había oído hablar de anorexias, bulimias, pacientes psicodolientes ni de terapias de grupo. Existían, eso sí, los asilos, cuya sola mención erizaba el vello a los ancianos. Para los guateques —antes de que el hombre pusiera el pie en la luna— estaba el tocadiscos, con su brazo, aguja y plato giratorio, de reproducción monoaural o estéreo. Camellos y coca tenían distinta acepción a la actual. La tele era en blanco y negro, con dos canales y sin mando a distancia. Llegarían las máquinas de escribir eléctricas, de bola o de margarita —las primeras de este tipo las vi en la copistería de don Cándido Varona—, y con grandes alharacas hizo su entrada triunfal el fax, efímera revolución de las comunicaciones, rápidamente devorada por otros artilugios más eficientes y portátiles. ¿Y qué decir del velcro, los tupper, las tarjetas de crédito y las lentes de contacto? Cosas que hoy parecen de toda la vida.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente
 
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies | Política de privacidad