Recordar a Bretón

29.12.2017 | 04:45
Recordar a Bretón

He aquí una de las fechas que siempre hay que recordar, 29 de diciembre de 1850, porque ese día nació Bretón, Tomás Bretón o el maestro Bretón. La casa donde nació no existe, pero en la que ocupó su lugar hay una placa que la recuerda, así como su nacimiento: se descubrió un día como hoy de 1950 con gran solemnidad y pompa. A los cien años del nacimiento. Entonces aún se encontraba el monumento al creador de "La verbena de La Paloma" en la Plaza de San Justo, donde se inauguró el 9 de septiembre de 1925. Además del busto en bronce en una hornacina encajada en un muro semicircular y columnas salomónicas, había una placa con el poco original "Salamanca a Tomás Bretón", sin aquellas escenas de su famosa verbena que contemplaba el proyecto original de Genaro de No. Ni este ni el escultor Ortells llegaron a cobrar lo previsto inicialmente, que se esperaba cubrir por suscripción popular: una historia muchas veces repetidas en la ciudad. Aquel bronce de Ortells fue sustituido por deterioro por otro de piedra de Francisco González Macías y aprovechando el escenario del primero, se traslada casi todo el conjunto a la Plaza de Bretón, entre el teatro y el recuerdo de su casa. Allí permaneció hasta 1963, vapuleado por las inclemencias del tiempo y la incultura, momento en el que se decide trasladarlo al lugar que ocupa hoy el monumento al empresario, entre Azafranal y Gran Vía. Luego, el busto pasó por el propio teatro y el museo de Salamanca antes de reaparecer por sorpresa en 1994 en un parque de Puente Ladrillo. Antes, en 1982, se aprobó encargar un busto del maestro a Damián Villar y establecerlo allí donde siempre debió estar: a lado de su casa y su teatro. En medio de todo este trajín hubo muchos nombres propios, como el de José Sánchez Gómez. el "Timbalero", Gerardo Gombau y José Sánchez Rojas, Ángel Seseña, Gabriel Hernández, alias "Javier de Montillana" o Jesús Málaga, entre otros muchísimos. No hace mucho escribí del centenario del nacimiento de Bretón y el homenaje que la ciudad le tributó con exposiciones, conciertos y el descubrimiento de la citada placa en la vieja calle de la Alegría, un nombre que quizá determinó la afición por la música desde bien niño de Tomás Bretón.
Todas las fechas citadas desde 1925 las vivió Remigio González, Adares, al que he encontrado más vigoroso que la última vez que le vi, aunque no haya enderezado su columna, ni recortado su barba, ni perdido su gorra y bufanda. Viene caminando con pesadez desde San Justo al Corrillo, y ahí le ha inmortalizado Casillas, llevando sus poemarios a las escaleras del Corrillo. Nació el poeta en 1923, me aseguraron el otro día


Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente
 
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies | Política de privacidad