Una fiesta más

15.12.2017 | 00:00
Una fiesta más

La Nochevieja Universitaria volvió un año más a sobrevivir entre el aplauso de los que ven en ella alegría, fiesta y promoción para la ciudad, y las críticas de los que la asocian a botellón, ruido y molestias. El primer año de celebración la novedad silenció las críticas, pero ahora son cada vez más los que se declaran hartos, sobre todo aquellos que viven en la zona centro.
Lo curioso es que gran parte de los que están abonados a la crítica de esta celebración se volvieron a quedar ayer pegados al televisor buscando esos dos minutos de publicidad que le regala cada año la Nochevieja Universitaria a la ciudad. Algunos de ellos incluso llegaron a sentirse orgullosos, aunque sólo fuera durante ese tiempo, de que su ciudad y muy pocas más tengan el atractivo necesario para poder acoger un evento así.
La Nochevieja Universitaria se ha convertido en una cita, como lo son —en otro nivel— las Fallas, los Sanfermines o el Carnaval de Ciudad Rodrigo e, igual que ocurre durante esas fiestas, bastantes prefieren huir de sus casas esos días para evitar las grandes incomodidades de los eventos masivos. Estas ciudades no se conciben sin estas fiestas, y eso es algo que ya le pasa a Salamanca con su Nochevieja Universitaria, hasta el punto de que si ahora mismo no existiera una empresa que la organizara, es muy posible que miles de jóvenes vinieran igual el jueves anterior al de la semana de Nochebuena para celebrar el fin de año adelantado, como ocurrió cuando nació en 2001.
La diferencia está en que nadie organizaría los viajes de los universitarios y no universitarios que vendrían igual, que no se controlaría su estancia y su regreso, y que sería el Ayuntamiento quien tendría que asumir el coste de la limpieza y seguridad durante esa noche, que es algo que ahora no ocurre porque el desembolso lo realiza la empresa.
La Nochevieja Universitaria durará organizada, en el modo en el que la conocemos ahora, tanto tiempo como sea rentable y el problema vendrá si en un momento dado, por el desinterés de la hostelería o de los patrocinadores, deja de serlo porque ni aún entonces probablemente dejaría de celebrarse. La Nochevieja Universitaria es ya, guste o no, la entrada de la Navidad y una fiesta más en el calendario.
Salamanca tiene un atractivo inmenso para los jóvenes por el enorme gancho que supone la gran población flotante que estudia aquí. Quieren pasárselo bien, despedir el año de una forma diferente y cuando unos lo han vivido y ya no están dispuestos a volver, existe el relevo de las generaciones siguientes que no quieren perderse una experiencia así, que ya está marcada en rojo en los calendarios de los universitarios. Por eso esta fiesta es ahora mismo imparable.
Curiosamente, la Universidad de Salamanca siempre se ha querido desligar de esta celebración para evitar asociaciones con el botellón, a pesar de que es una de las principales favorecidas porque no deja de ser la proyección de la imagen de una ciudad joven, con ambiente universitario. Que sería mejor organizar un idílico día de lectura en la Plaza Mayor para despedir el año, pues probablemente, pero ni siquiera se ha conseguido eso en las fiestas de Facultad, muchas de ellas muy próximas a la imagen más rechazada de la Nochevieja Universitaria.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente
 
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies | Política de privacidad