El Pozo de la Nieve

27.10.2017 | 04:45
Santiago Juanes

El Pozo de las Nieves de Salamanca se ha incorporado a las novedades de este año de "Las llaves de la ciudad", que ayer presentó el concejal Julio López. Los pozos de nieve eran el equivalente a los frigoríficos de hoy; su fondo se rellenaba de paja y nieve, o sea, hielo traído de la sierra y allí se almacenaban los alimentos para su conservación. En algún lugar he leído que los que se dedicaban a la extracción de nieve lo hacían entre abril y octubre, cuando era necesario por el calor, y lo transportaban de noche para que aguantase mejor. Hubo varios en Salamanca, como le explicarán los guías que dirijan la visita. Pues bien, hacia un pozo de nieve avanza Cataluña y quizás el resto de España después de lo de ayer y lo de hoy, porque este viernes tiene todo el aspecto de un día feo, tanto como algunos protagonistas de esta historia, que ya está en la de este país. Nadie creía hace unos meses que Puchi, Puigdemont, lo hiciera y aquí estamos, conteniendo la respiración, sufriendo sustos y sustos de esta película de miedo, de este Halloween político, que tiene lugar en un momento del año en el que los niños disfrutan con el miedo y llenan las calles de vampiros, esqueletos, fantasmas y otros seres terroríficos. Halloween es carnaval en vísperas de la Navidad, cuando visitamos los cementerios y comemos huesos de santo, o castañas. Ayer se colocaron las casetas de castañas, que no sé cómo sentarán con estos calores, porque las castañas asadas siempre han ido parejas al frío. Sus cucuruchos servían para calentarnos las manos y el aroma a castaña asada nos avisaba del invierno.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente
 
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies | Política de privacidad