Lo centrípeto y lo centrífugo

25.10.2017 | 04:45
César Lumbreras

Hace ya más de tres años, en un debate-conversación con unos catalanes que sostenían que la UE no se podía permitir el lujo de que una Cataluña independiente se quedase fuera del club comunitario, por lo que desde Bruselas buscarían una solución llegado el momento, señalé que veía esta hipótesis irrealizable, por no decir descabellada. Mi argumento fue el siguiente: la UE actual se basa en los Estados-Nación y con los miembros de ahora mismo ya es bastante ingobernable; una hipotética independencia de Cataluña y su posterior adhesión a la UE supondría crear un grave precedente que pondría en riesgo la existencia de esta última, porque se abriría la puerta para que, detrás, llegasen otras regiones de Francia, Italia o Alemania, por citar tan solo algunos ejemplos. En ese caso, nos encontraríamos ante otra UE diferente, la de las regiones, con más de setenta miembros, lo que la convertiría en una ONU ingobernable. Sería el fin de la UE tal y como la conocemos actualmente, dije, algo que también destacó hace pocos días el actual presidente de la Comisión Europea, que llegó a hablar de 92 regiones.
Pues bien, resulta que tres años después de aquella conversación contemplo con cierto estupor que el mundo va, por un lado, hacia la creación o potenciación de bloques regionales de carácter supranacional.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente
 
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies | Política de privacidad