Alrededor de una plaza

29.05.2017 | 04:45
Alrededor de una plaza

La calle Gutenberg se llama así desde el año 1936. Pertenece al Barrio del Oeste y en ella se encuentra la sede de su asociación de vecinos (ZOES), que acaba de cumplir cuarenta años. Era 1977 y Franco, como quien dice, estaba recién enterrado. El año de la Matanza de Atocha y la legalización del PCE, con elecciones el 15 de junio en las que aparecen Ángel Zamanillo, Juan Bermúdez de Castro, Francisco Tomás y Valiente, Luis Pinedo, José Luis Jambrina, Jesús Esperabé, Alberto Estella, Salvador Sánchez Terán, Jesús Málaga o José Luis González Marcos, aunque fue Felipe González la estrella de aquella campaña con su mitin en la Plaza de Toros, seguido de Manuel Fraga, y el suyo, aunque la triunfadora en aquellos comicios fue la UCD. Estrenamos Casa Museo de Unamuno, multinacional (Nachi) y nuevo servicio de policía (091), pero aquel año, ay, fue del agua; no había día que los vecinos no protestasen por su falta, llevando contra las cuerdas a Pablo Beltrán de Heredia, que era el alcalde, al que, por otro lado, le recordaban que no habría agua en los grifos, pero el barro en las calles abundaba como el polen en primavera, y por si fuese poco encima saltó un escándalo por la contaminación del agua del grifo. Ahí nació ZOES, la asociación vecinal de la denominada "Zona Oeste", un barrio nacido alrededor de una plaza, como ha escrito Málaga en su libro "Desde el balcón de la Plaza Mayor", hijo del ensanche de la Puerta de Zamora y la Puerta de Villamayor, y donde todo estaba por hacer. Lorenzo Amigo fue su primer presidente, al que siguieron Antonio Calvo, Esther Sastre e Inmaculada Cid, que rige ZOES desde hace doce años y a la que pertenece desde hace treinta. La acompañan en este viaje Montse González, Toñi Rodríguez y Agustín García. La asociación es la sexta en el registro municipal y su local tiene el don de estirarse como esos pulpos que sujetan las maletas a las bacas de los coches: parece mentira que ahí puedan desarrollarse todas las actividades programadas, pero es así. Desde ahí, el barrio ha dado un cambio espectacular, primero con actividades culturales ocasionales, luego talleres y finalmente haciendo de sus calles galerías de arte urbano. Sale en las noticias, interesa en el extranjero y se ven turistas fascinados haciendo fotos por sus calles.
Los veteranos de la Asociación recuerdan cuando era promotora y firmaba como "Junta Promotora del Oeste". Así aparece en aquellos años de lucha por el agua junto a otras asociaciones. Málaga, en sus memorias, sostiene que la fama del barrio le viene del rastro que creó y que padecía los mismos problemas que el resto de barrios, a los que se añadía la ausencia de equipamiento social, deportivo o cultural. Hasta de zonas verdes. El problema del agua tampoco se había resuelto en 1981, cuando el PSOE llega a la alcaldía, y hubo que llamar a la puerta del mismo ministro, Luis Ortiz, para tener una solución, que finalmente se logró. Vino después la marcha del rastro, trasladado a la zona de Rector Esperabé, no sin protestas de vecinos y vendedores. Era aquel rastro, dominical y sencillo, de suelo más que de mesa, de antigüedades y cachivaches, artículos de ocasión y curiosidades. Una visita obligada para el domingo por la mañana que incluía el vino y el pincho de jeta o mejillones, que se hicieron clásicos en el tapeo salmantino.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA en Orbyt y Kiosko y más

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente
 
La Gaceta de Salamanca On-line Modif.
© Grupo Promotor Salmantino, S.A.
Avenida de los Cipreses, 81. 37004 Salamanca (SALAMANCA).
Tlf: 923 125252 Fax redacción: 923 256155
Aviso legal  |  Política de cookies | Política de privacidad