Homenajes al esperpento

13.12.2014 | 04:45
Alberto Estella

Para Isabel Bernardo, que triunfa con
delicada poesía mística.
Llevamos un siglo, y lo que te rondaré morena, aguantando personas grotescas y situaciones estrafalarias. ¿O no fue antaño un enorme esperpento la toma del Congreso por Tejero?. ¿Cómo calificar hogaño la presencia delirante en los medios del pequeño gilipollas Nicolás?. Ya no existe el Callejón del Gato, no sirve la coartada de los espejos cóncavos y convexos de "Luces de bohemia", deformadores de la realidad. A uno le gustaría borrar de la historia las bochornosas imágenes del mostacho con tricornio que deshonró la Benemérita; que no quedara huella de ese niñato de los c€, dientes de conejo, melenita, mentón huidizo y rostro de lelo, como repintado por la feligresa del Cristo de Borja. Un cuajaenredos, diría Pepe Bonilla. Solo le ha superado en delirios „y delitos„, ese c€ de "arcángel" Rosendo, en cuya secta lograba acceso carnal con sus parroquianas, convenciéndolas de que con los fluidos las purificaba, administrándoles el cuerpo de Cristo.
Son cien años de esperpentos porque la palabra apareció por vez primera en el Diccionario de 1914; la elevó a categoría Valle Inclán; y durante ese siglo los españoles hemos cultivado los espantajos y adefesios. Nunca con tanta maña como ahora, que parecemos homenajear a ciertos tiparracos o recrearnos con situaciones esperpénticas, soportar disparates, resignarnos con las desmesuras. Siendo un desatino construir un aeropuerto sin aviones, no es menor extravagancia crear cinco facultades nuevas de Veterinaria. ¡Pero si ya hay doce! „en Alemania 5 y en Francia 4„, y miles de licenciados sin "bicho" que curar. Y encima los "fascistas" sacrifican a "Excalibur", la mascota de la auxiliar de enfermería del ébola y su chico, que no es precisamente el Rey Arturo. Van a sacar unos miles de perras al perrito muerto.
Hemos descubierto la mamandurria parlamentaria de los viajes "románticos", y los ciudadanos se han irritado. No sé si por puñetera envidia, o porque no quieren poner la cama y además el billete de ida y vuelta. Esta semana la transparencia ha destapado el desbarajuste de las retribuciones públicas. Resulta que ese señor con una voluminoso peinado que siempre merodea en el entorno de Rajoy „Moragas, su jefe de gabinete„, cobra 35.000 euros más que él. Y el pobre paria de la coleta, que jodío, recauda 18.000 euros más que el jefe del gobierno.

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