Terapia desintoxicante

18.12.2013 | 04:45
Juan Antonio García Iglesias

Tengo por sana costumbre, siempre que la ocasión me lo permite, aprovechar para desintoxicarme de la atmósfera insalubre que la actualidad me pone [gajes del oficio] en la inevitable coyuntura de respirar un día sí y otro también, una semana y otra, un mes y otro, un año y otro... desde hace ya muchos, demasiados. Cuando puedo huyo de todo lo que no puedo huir el resto de los días, desconecto de lo habitual y busco aquello que me pueda sacar de lo cotidiano, sometiéndome muy gustosamente a esta terapia desintoxicante.
El pasado sábado se anunciaba una interesante oferta musical, tanto por su número como por su variedad, en la que había para todos los gustos: Una gala benéfica de José Luis Encinas y el cuarteto Tarantela en el teatro de Caja Duero, un concierto de Quercus en los Trinitarios, un recital navideño del coro Tomás Luis de Victoria en Sancti Spíritu, otro de tamborileros a la antigua usanza en Calatrava y otro más de la Big Band en el Juan del Enzina, además de un concierto del cuarteto Arpeggione en la iglesia de San Pablo... Visto lo que había, a la iglesia de San Pablo me fui.
Ya en una ocasión había oído a este cuarteto. Fue el 12 de marzo de 2011 en San Juan de Mata durante el pregón de la Semana Santa Joven que en aquella ocasión pronunció mi buen amigo y compañero en la brega diaria Ángel Benito, en que interpretó marchas procesionales, con todo el mérito y el oficio que exige concentrar en dos violines, una viola y un violonchelo obras compuestas para banda, más aún si suenan bien. Y sonaron divinamente.
Recordar aquello me animó de nuevo a escucharlo en un lugar distinto y en un ambiente diferente, y allí me presenté. Nada más llegar noté dos cosas, la cantidad de gente joven que había y el buen rollo que se respiraba. Se conocían todos, al menos esa impresión me dio, y me sentí en principio ajeno a lo que allí se iba a celebrar, que para mí era un concierto, solo eso, aunque todo me daba a entender que era algo más que eso. Me veía como un intruso, pero me quedé. Buscaba algo que allí podría encontrar y de hecho acabé encontrando.

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