22 enero 2020
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Viajar en una posición incorrecta puede suponer la muerte a 56 kilómetros por hora

Así se desprende del último “crash test” realizado por el RACE y Goodyear

05 dic 2019 / 11:14 H.

Un impacto frontal a 56 kilómetros por hora puede ser mortal si los ocupantes del vehículo viajan con objetos sueltos dentro del habitáculo o con el respaldo recostado; si usan mal el cinturón de seguridad o si posicionan las piernas sobre el salpicadero.

El Real Automóvil Club de España (RACE) y Goodyear han realizado un ‘crash test’ en el que han colocado al conductor con el cinturón de seguridad holgado y en una posición cercana al volante; al copiloto, con el respaldo recostado y las piernas en el salpicadero; y al pasajero trasero izquierdo, sin cinturón de seguridad y sujetando en sus brazos a un bebé.

El vehículo se sometió a un impacto frontal a 56 kilómetros por hora y los resultados demuestran que la presión ejercida por el ocupante trasero sobre el conductor es de más de dos toneladas, mientras que las aceleraciones de cuello y cabeza superan los niveles máximos.

Por su parte, la compresión del tórax del copiloto supera el doble del límite tolerable por una persona, con causa mortal, y la cabeza se golpea contra las piernas, y también supera los niveles máximos. Las piernas --apoyadas sobre el salpicadero--, rompen la luna delantera, con daños graves.

En el caso del ocupante trasero, la fuerza que proyecta el adulto es de 3,5 toneladas métricas, aplastando al bebé contra el asiento delantero, primero, y al conductor contra el volante, a continuación.

Durante la fase de rebote, el ocupante ‘vuela’ por el habitáculo, se golpea también contra el techo y finaliza el impacto sobre el cuerpo del bebé. Las consecuencias son también fatales.

Ante los resultados en las conductas de los viajeros españoles, el RACE y Goodyear recomiendan llevar siempre el puesto de cinturón de seguridad; colocar el respaldo del asiento cuanto más vertical mejor; nunca colocar los pies en el salpicadero y que el conductor se sitúe a una distancia mínima de unos 30 centímetros del volante.

También inciden en revisar el desgaste de la banda de rodadura del neumático; revisar la previsión cada 2.000 kilómetros; colocar siempre el tapón de la válvula para asegurar la hermeticidad y no olvidar de revisar la rueda de repuesto.