30 marzo 2020
  • Hola

Varios obispos españoles recomiendan aplazar las comuniones a septiembre, octubre y noviembre

En Castilla y León, hay diócesis que se inclinan por adaptar las fechas según la evolución de la situación pero no descartan tener que atrasarlas

26 mar 2020 / 19:20 H.

Varios obispos de España han recomendado aplazar las primeras comuniones y confirmaciones, que tradicionalmente se celebran en mayo, a los meses de septiembre, octubre y noviembre, mientras que el resto de diócesis por el momento no se han pronunciado al respecto o precisan que no han tomado una decisión todavía y que esperarán a que pase la emergencia sanitaria del coronavirus para determinarlo.

La primera diócesis en tomar la decisión de posponer las comuniones fue la de Mérida-Badajoz. Su arzobispo, Celso Morga, envió una carta a los sacerdotes en la que explicaba que, debido a las circunstancias del Estado de alarma y tras consultar con los arciprestes, aconseja que las primeras comuniones y confirmaciones se retrasen a la segunda quincena de septiembre, así como a todo el mes de octubre, dejando los sábados y domingos para las celebraciones de las primeras comuniones y el resto de la semana para las confirmaciones.

También el Obispado de Cádiz y Ceuta, ante la prolongación del Estado de Alarma y la “situación de incertidumbre”, ha recomendado posponer las comuniones al primer trimestre del próximo curso escolar. En concreto, desde el Obispado se ha recomendado a los párrocos que, una vez finalizada esta etapa de alarma, fijen estas celebraciones junto con las familias.

Igualmente, la diócesis de Huelva ha decidido que “las primeras comuniones se trasladan al último trimestre del año, a ser posible antes de que comience el Adviento”; y el Arzobispado de Oviedo ha establecido que quedan suspendidas, por el momento, todas las celebraciones sacramentales, entre ellas, “las primeras comuniones y confirmaciones”, hasta que juzguen que “se puedan reemprender sin riesgo en la salud pública”.

Por su parte, los obispos gallegos acordaron en una reunión “suspender la celebración de las confirmaciones” y rogaron “que se posponga igualmente, cualquier otra celebración que no sea urgente”. En Cataluña, la Conferencia Episcopal Tarraconense (que agrupa a los obispos catalanes) ha precisado en una nota que “otras celebraciones sacramentales, con prudencia pastoral, se pospondrán para más adelante”.

En esta línea, desde la Iglesia de Madrid han recomendado retrasar las celebraciones de sacramentos que no sean imprescindibles y, por lo tanto, no consideran prudente la celebración de primeras comuniones en las actuales circunstancias de estado de alarma. Fuentes del Arzobispado de Madrid han asegurado a Europa Press que siguen “con interés” la evolución de la situación para ver si es conveniente incorporar otras pautas a las ya dictaminadas.

ADAPTAR LAS FECHAS SEGÚN LA EVOLUCIÓN

Mientras, en Castilla y León, hay diócesis que se inclinan por adaptar las fechas según la evolución de la situación y no descartan tener que atrasarlas, mientras que otras no tienen nada decidido. Así, en Valladolid, la Archidiócesis no ha tomado la decisión de aplazar las celebraciones pero sí de “adaptarse” según vaya evolucionando la situación generada por el Estado de Alarma aunque no descarta que se tengan que “posponer”, lo que afectará a unos 3.200 niños.

En Ávila, el Obispado ha asegurado que cuando las autoridades sanitarias consideren que se puede reanudar la vida normal “se tomarán las decisiones oportunas”, y en Burgos, irán “dando pasos” según vaya evolucionando la situación. En León y Astorga apelan a la “cautela” sobre la decisión a tomar y en Palencia, la diócesis no se ha planteado, por el momento, retrasar las comuniones de mayo aunque considera que de seguir así “no se podrán celebrar”.

En Salamanca tampoco tienen una decisión “cerrada” y en Segovia, el vicario general de la diócesis, Ángel Galindo, ha avanzado que no se valora la celebración de comuniones “hasta que la situación de emergencia sanitaria pase”, aunque no prevé que se salga de esta situación antes de mayo. Mientras, la diócesis de Osma-Soria ha señalado que será cada párroco el que decida “con las familias” buscar otra fecha “si se da el caso de tener que atrasarlas, que parece lo más probable”.

Por su parte, las diócesis canarias están esperando a que pase la situación de alarma para reorganizar el calendario de comuniones y confirmaciones. El vicario de la Diócesis de Canarias, Hipólito Cabrera, ha indicado a Europa Press que cuando se levante el estado de alarma, se “reorganizarán todas las fechas”, algo que esperan que se produzca “pronto”. Además, ha agregado que actualmente no pueden realizar ningún sacramento.

Por su parte, la diócesis nivariense, que agrupa a las cuatro islas de la provincia occidental, apunta que con la declaración del estado de alarma toda la actividad eclesiástica y las celebraciones han quedado suspendidas. Fuentes del Obispado de Tenerife comentan que se siguen las “instrucciones generales” del Real Decreto estatal y se está a la “espera de acontecimientos” para ver qué ocurre en los meses de mayo o junio. En esa línea, señalan que por ahora no se han anulado aunque también cada párroco tiene potestad para hacerlo, como ya ha ocurrido en algunas que se iban a celebrar en abril.

Desde la diócesis de La Rioja explican que ahora se están centrando en ofrecer recursos a las personas en soledad, enfermos y familias, con las actividades que ofrecen en red desde la parroquia virtual que han creado y explican que aún no han decidido si aplazar o no las primeras comuniones, aunque precisan que los niños siguen recibiendo materiales de los catequistas a través de la web. En Cantabria, el obispado tampoco ha tomado ninguna decisión al respecto, a la espera de cómo evoluciona la pandemia.

Igualmente, fuentes del Obispado de Córdoba han precisado a Europa Press que, en la actual situación de crisis sanitaria por el coronavirus y dado el vigente Estado de Alarma, la celebración de las primeras comuniones y de las confirmaciones “no podrá programarse hasta que no termine el tiempo de alerta sanitaria”.