26 mayo 2019
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Nunca es tarde para estudiar, 190 alumnos mayores de 25 años realizan las pruebas de acceso a la Universidad

Del total, una veintena superaba los 45 años y se examinaron para optar a estudios universitarios en las dependencias del FES

09 ene 2019 / 11:58 H.

Detrás de cada uno se esconde una historia personal de lo más sugerente, unas vivencias únicas y una inquietud sin fisuras por cumplir un viejo sueño y poder convertirse en universitarios de pleno derecho. Unos lo hacen por puro amor al arte, otros para encontrar trabajo obligados por la actual situación de crisis que vive al país y hay quienes se lanzan a la aventura para cerrar un ciclo que interrumpieron en su juventud por diferentes factores. Los hay que superan los 25 años, pero también quienes rebasan ya los 45. Este año son un 11% más que el pasado hasta aproximarse a los 190 alumnos, de los que casi una veintena supera los 45 años. En todos ellos bulle una única aspiración: superar la prueba de acceso y lograr una plaza universitaria.

El madrugón (8:30 horas) ha sentado mejor a unos que a otros. Los hay que van de lo más relajados; otros, por contra, no pueden esconder sus nervios. Los pasillos comienzan a llenarse, los corrillos toman protagonismo y los repasos de última hora dan paso a la apertura de puertas. La suerte está echada. "La verdad es que no ha sido difícil", comenta Pilar, una salmantina de 65 años, ya jubilada y que aspira a ingresar en la Universidad "por gusto personal". "Dejé de estudiar al finalizar cuarto de Bachillerato y Reválida para ponerme a trabajar", confiesa la salmantina, quien durante "muchos años" ha trabajado como recepcionista en un hotel. "Pero tenía siempre la espinita de poder realizar una carrera universitaria y lo voy a intentar ahora que ya estoy jubilada y mis hijos están ya criados", señala Pilar. Y en el caso de superar la prueba, lo tiene muy claro: "Me gustaría estudiar Comunicación Audiovisual, pues soy una gran enamorada de la fotografía y las nuevas tecnologías; es una de esas carreras que siempre me ha gustado poder hacer", concluye.

Motivación. Y no menos entusiasta y animada se muestra Mariluz Iglesias, una salmantina de 50 años que renunció a la Universidad por trabajo. "Al finalizar el Bachillerato me preparé unas oposiciones y he estado trabajando como administrativo", subraya Iglesias, quien en la actualidad se encuentra en paro. Madre de familia y con dos hijos reconoce que han sido éstos los que han motivado su presencia en estas pruebas. "No tenía pensado presentarme, pero mis hijos me han animado tanto que al final lo he hecho", apostilla. Y lo hace convencida de su éxito. "He estudiado mucho y espero aprobar", señala convencida. En el caso de superar la prueba no descarta lanzarse a las Bellas Artes. "Es un mundo que me apasiona, pero no lo tengo decidido del todo", confiesa Mariluz Iglesias, para quien el acceso a la Universidad a los 50 años supondría "abrir nuevos caminos y perspectivas personales".

Además de los mayores de 45 años, los exámenes de este viernes sirvieron también para que alumnos de más de 25 años realizaran sus pruebas de acceso a la Universidad. Este es el caso del tinerfeño Aaron Delgado, un joven de 36 años y estudiante de tercer curso de Ciencias Eclesiásticas en Italia. "Los dos primeros cursos los hice en Zaragoza y los dos últimos los haré en Bilbao", señala Delgado, quien reconoce haber venido expresamente desde Italia para realizar este examen, una prueba obligada para que sus estudios eclesiásticos le sean convalidados. "He elegido la Universidad de Salamanca porque me parece de mucho prestigio", confiesa este joven con estudios hasta 3º de BUP y que durante 12 años trabajó en una óptica. Pero Dios se interpone en su camino y decide darle la vuelta a su vida. Su intención no es otra que marcharse de misionero a tierras americanas. "Lo tengo muy claro; en cuanto acabe me marcharé a Honduras a las misiones", subraya. Y no es algo que haya surgido de forma espontánea. No. "Hace tiempo que lo tenía decidido", confiesa.

Sin tantas pretensiones, pero con la misma ilusión y entrega, Juan Antonio López, un salmantino de 34 años, se enfrenta a esta prueba con el fin de cumplir su viejo sueño de acceder a la Universidad. "Dejé los estudios tras finalizar 2º de Bachillerato para ponerme a trabajar; ahora que estoy en el paro y con un panorama bastante difícil es el momento de volver a coger los libros y aspirar a algo mejor", apostilla López, quien aspira a realizar una carrera vinculada al mundo de la economía. "Será difícil, pero es un campo con bastante salida laboral, ya que siempre puedes montar tu propia empresa", sentencia. Lleva más de un año preparando la prueba y confía en poder superarla. "Espero tener un poco de suerte", concluye Juan Antonio López.