25 marzo 2019
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La Sierra de Lagunilla, la gran olvidada

La localidad llegó a ser considerada un lugar privilegiado por la iglesia y la política, algo que demuestra la existencia de un Palacio Episcopal y un antiguo Hospital-Sanatorio Dominico

18 ene 2016 / 16:54 H.

    Años 50, Lagunilla había sido testigo durante años de la actividad mesteña por sus senderos, diversos ramales para ganado trashumante cercanos al pueblo tienen acceso a la Cañada Real Soriana Occidental y Cordel de Merinas. Es paso natural hacia Extremadura y la Peña de Francia.
     
    La memoria de niño me transporta a una época de veraneo, donde el ajetreo de jinetes y pastores con sus rebaños por los alrededores era constante, sobre todo entre los meses de junio a octubre. Recuerdo uno de esos años haber acompañado a un vaquero procedente del “Cordel” que me abordó en la zona de la “Fontanita”, fuente y abrevadero. Remontaba una ganadería hacia Castilla y me preguntó por una fragua (hoy desaparecida) donde herrar su caballo. Me ayudó a subir a la grupa de su potro para acompañarlo hasta el herrador del pueblo (Miguel Bautista) para calzar su animal. El pueblo en esos años era un hervidero de todo tipo de ganado: vacuno, caprino, ovino, porcino y caballar, principalmente. La explotación y el aprovechamiento de estos, era parte importante en el menester y supervivencia de las familias de este pueblo serrano.
     
    En un tiempo no muy lejano, Lagunilla fue considerado lugar privilegiado por la iglesia y la política. Existe en el pueblo un Palacio Episcopal (hoy en manos particulares) y lo que fue un antiguo Hospital Sanatorio Dominico (tapiado todo el, se supone que por la diócesis de Salamanca). Infrautilizado el primero, y sin visos de uso alguno el segundo. 
     
    Este pueblo siempre había destacado por su actividad agrícola y con un peso ganadero de importancia para lo que eran los pueblos de la provincia a mediados de los años treinta del siglo pasado. Pero hoy día, conociendo lo que ha devenido la necesidad de cuidar nuestros pueblos y sus gentes, sigue sin haber un proyectos claro que desarrolle alguna actividad acorde con los nuevos tiempos.
     
    Cada vez más, a ojos vista, los pueblos (este es uno de ellos) se van despoblando, la agricultura de subsistencia y la ganadería de montaña ya no son atractivos para arraigar nuevas familias. La emigración de los años cincuenta al extranjero y el desarrollismo de la Península dejaron el pueblo desprovisto de actividad económica competitiva. Por eso, se ha de pedir que una zona como esta sea tenida en cuenta en toda Iniciativa regional de desarrollo y poner remedio para no eternizar los proyectos, alguno iniciado y siguen ahí, sin ser finalizados.
     
    Lagunilla dispone de un entorno forestal y paisajista, así como una fauna extensa y plural de lo más exuberante. Con numerosos senderos para pasear y poder disfrutar de bellos contornos, dignos de  incluirlos en zona recreativa y de ocio. 
     
    Desazona ver fuera de los proyectos del Grupo de Acción Local “Asociación Salmantina de Agricultura de Montaña” la Sierra de Lagunilla. Con estas acciones se está llevando a cabo un desequilibrio social evidente, no teniendo en cuenta estos pueblos, principalmente Lagunilla y Valdelageve, ya de por sí con escasos recursos para mantener su población.
     
    Corresponde a todos poner en valor esta parte de la sierra en favor del enraizamiento de sus pobladores. Los datos poblacionales de Lagunilla hablan por sí solos: 1954: 2.134 habitantes, en el último censo oficial de 2014: 524 habitantes. Este último dato no demuestra que en la actualidad todos residan en el pueblo.

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