19 agosto 2019
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El seny catalán y el gallego

29 ago 2012 / 06:45 H.

Los dirigentes de la Generalidad han perdido el ´seny´ y Rajoy afronta una oportunidad de oro para colocar en su sitio a los petulantes pedigüeños catalanes. Asfixiado por una deuda brutal (más de 42.000 millones de euros, el 21% de su PIB) y un déficit de caballo (el 3,9% en 2011), Arturo Mas se ha visto obligado a acudir al Fondo de Liquidez Autonómico para mendigar 5.023 millones de todos los españoles con los que salvar los vencimientos de deuda antes de final de año y de paso su culo.
El sentido común (´seny´) que rige el comportamiento de todos los catalanes, salvo el de sus dirigentes, impone humildad y modestia a quien llega ante un superior, el Gobierno de la nación, a pedir un dineral que, para hacernos una idea exacta, ocuparía 25 furgonetas de las grandes cargadas hasta los topes de billetes de 50 euros. Bueno, pues Mas no solo no está dispuesto a poner ni un euro para el gasoil de las furgonetas, sino que llega a Madrid en plan chulo de barrio, exigiendo y amenazando, apoyado en la desternillante teoría de que el dinero es suyo y por tanto no está dispuesto a aceptar ninguna condición.
Rajoy, que ya sabe cómo las gasta quien presta si te pones estupendo (cuando pidió el rescate bancario a la UE presentándolo como un favor que le hacía España a Bruselas, enseguida Draghi y Merkel le bajaron los humos), debería poner en su sitio a Mas y al resto de la tropa generalitana, ahora que les tiene cogidos por la ´entredeuda´.
Si el presidente del Gobierno no fuera un gallego apático sino un chulapo madrileño, le pondría las peras al cuarto al titular de la Generalidad, con una contestación de este tenor: "Si el dinero es tuyo, vienes y lo coges, si tienes arrestos; y si no es tuyo y te lo tengo que dar, me lo pides por favor y cumples la penitencia, cachondo. Y ya me estás desmontando esas 54 embajadas por las que pagas 400 millones al año, la TV catalana que te sale por 388 millones y la política de represión del español, que no sé cuánto te cuesta, pero que no me da la gana financiarla".

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