23 abril 2019
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La secuoya que preside El Bosque bejarano

Ubicada en el jardín romántico, tiene una altura aproximada de 39 metros. Fue plantada entre el año 1869 y 1871.

08 feb 2019 / 13:19 H.

La riqueza natural de Béjar queda patente en uno de los árboles más singulares de la provincia de Salamanca tanto por sus características como por su ubicación.
 
Se trata de una gran secuoya con una altura aproximada de 39 metros y más de 11 metros de perímetro que se ubica en el jardín romántico. Visible desde distintos puntos de la ciudad, vigila el jardín renacentista de El Bosque, donde los duques de Béjar pasaban largas temporadas junto con los sucesivos obispos de la Diócesis de Plasencia por ser un lugar de agradables temperaturas.
 
La singularidad de esa finca es que es la única en España que se conserva tal cual fue concebida, es decir, como villa de recreo  autosostenible con prados para el ganado, huerta para las frutas y hortalizas y un sistema de agua para el abastecimiento.
 
La secuoya fue plantada tres siglos después del inicio de la construcción del jardín. Procedente de California, se ubica allí entre los años 1869 y 1871 en la zona del jardín romántico y, durante todos estos años, vigila y contempla ese rico recurso patrimonial de Béjar que espera aún un uso turístico definitivo después de años de trabajo por parte de la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Béjar como propietarios del mismo desde 1999. 
 
Fue en 2017 cuando el Gobierno regional ubicó sobre ella un parrayos para evitar daños en las coníferas del jardín debido a su alto valor patrimonial y ecológico. El arqueólogo Raúl Hernández, que realiza las visitas a El Bosque, explica que a parte de la secuoya la villa cuenta con árboles singulares de la misma época y edad como calocedros, thujas y coníferas. También existe allí un tejo, de más de 400 años, y arbustos de boj que perdieron su condición ornamental para pasar a ser especies de dimensiones considerables y son excepcionales en la provincia de Salamanca. El tejo original tuvo sus frutos y en su entorno han crecido otros ocho ejemplares con más de 100 años de vida.