19 marzo 2019
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San Cristóbal de la Cuesta se despide de sus fiestas con una suculenta paella

A pesar de las elevadas temperaturas, decenas de vecinos esperaron bajo el sol para llevarse un plato de arroz

06 ago 2018 / 19:04 H.

Los hay que hacen locuras por amor, otros por una pasión como puede ser un deporte y también los hay que hacen lo que sea por un plato de paella. Y cuando decimos lo que sea, estamos hablando de soportar los más de 35 grados que marcaban los termómetros ayer a mediodía en la localidad de San Cristóbal de la Cuesta. No había sombra para tanto vecino, pero ellos aguantaban el tipo y el turno para poder llevarse a la boca una buena ración de este manjar español que levanta verdaderas pasiones y no sólo entre valencianos o extranjeros, sino entre las rutas de los pueblos en fiestas. 
 
Y efectivamente, los vecinos de San Cristóbal no iban a ser una excepción. Una paellera gigante con 1.800 raciones y un olor que inundaba el ambiente, haciendo más llevadera la espera. Poco a poco los más afortunados  iban recogiendo sus platos y el ingenio tampoco podía faltar en el pueblo. Puertas y ventanas que hacían de bandejas gigantes improvisadas se convertían en la forma más efectiva y repetida de muchos de los comensales ansiosos por degustar el arroz. 
 
Tras esta comida para recuperar las fuerzas perdidas en la verbena y la incesante actividad de todos estos días en honor a su Patrón, los vecinos colgaron este domingo el cartel de fin de fiestas con una jornada festiva mucho más relajada. Comenzó con las tradicionales misa y procesión por las calles del municipio y se cerró con la fiesta de la espuma para los más pequeños y una actuación musical.