19 marzo 2019
  • Hola

La romería de San Blas no se hará por primera vez en la Caridad al estar en la cárcel el promotor de las obras

La Cofradía llevará los actos festivos del día 3 de febrero a Sanjuanejo porque la rehabilitación del monasterio está paralizada

08 ene 2019 / 12:54 H.

La estancia en prisión desde el pasado mes de octubre de Jaime Bagur, promotor de las obras de rehabilitación y la consiguiente problemática por la que está pasando el monasterio premostratense de La Caridad "imposibilita la celebración este año de la festividad de San Blas en el lugar tradicional", según confirmaron a LA GACETA miembros de la junta directiva de la Cofradía mirobrigense.

Este contratiempo no impedirá sin embargo que los actos en honor al Santo Obispo se celebren, "aunque se tendrán que llevar al agregado de Sanjuanejo, tanto la misa como el resto de los actos", afirmaron las mismas fuentes.

Ya el pasado año las tradicionales celebraciones que se desarrollan tanto el día 2 de febrero, víspera de San Blas, como en la jornada de la festividad, el día 3, estuvieron hasta el último momento en vilo debido a la delicada situación por la que atraviesa el antiguo cenobio debido a las obras iniciadas en 2016 que sin embargo se paralizaron debido al procesamiento judicial de los inversores.

Las obras, que en todo momento han estado bajo la supervisión de la Comisión provincial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León en Salamanca, han provocado que no se pueda garantizar la seguridad de los asistentes a la tradicional romería de San Blas, motivo éste que ha llevado a que la Cofradía traslade la fiesta al pueblo de Sanjuanejo.

"Estamos pendientes de mantener una reunión tanto con el alcalde mirobrigense, Juan Tomás Muñoz, como con el jefe del Servicio Territorial de Cultura de la Junta en Salamanca, Adolfo Domínguez, para exponerles la problemática y ver cómo se desarrollan los actos", aseguraron integrantes de la directiva de la Cofradía de San Blas.

Durante siglos, el monasterio de La Caridad ha venido acogiendo la celebración de la festividad de San Blas, gracias a la colaboración desinteresada de la familia Uhagón Foxá, propietarios hasta 2015 del cenobio, tanto la hoguera de la víspera como la misa, procesión y bendición y venta de las gargantillas del Santo Obispo, actos éstos últimos que tenían lugar hasta el pasado año en la parte de entrada a la capilla del monasterio habilitada para tal fin.

Un lugar hasta el que a lo largo de la jornada del día 3 de febrero se acercaban miles de mirobrigenses buscando la protección de San Blas y la participación en la fiesta, ocupando no sólo la capilla sino también el claustro porticado del convento, lugar donde se celebraba el convite ofrecido por la cofradía y los mayordomos, así como el gran patio exterior y los campos de los alrededores donde se celebraban las meriendas al calor de las hogueras.

Este año, San Blas tendrá que ser llevado hasta la iglesia de Sanjuanejo, desde donde partirá la procesión para continuar con la misa y la bendición de las gargantillas, dando paso a continuación al resto de actos festivos de la romería, aunque sin el carácter tradicional que le otorgaba La Caridad.