17 febrero 2020
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La protesta sanitaria de Las Arribes acaba tras 10 horas cortando la avenida de Mirat y reteniendo a 6 cargos de la Junta

Unos 1.500 ciudadanos se manifestaron para protestar contra el cierre de las urgencias en Villarino y Barruecopardo ante la pasividad de la subdelegación del Gobierno. Sacyl no dará marcha atrás

10 oct 2012 / 11:27 H.

    Un millar de personas sitiaron este martes la Gerencia de Salud de Área, en la avenida Mirat, cortando la circulación en ambos sentidos e impidiendo que los representantes de Sacyl pudieran abandonar el edificio durante once horas ante la pasividad de la Subdelegación del Gobierno, que permitió esta protesta desmesurada y no tomó medidas para establecer la circulación y permitir que los "secuestrados" pudieran salir como habían entrado.

    El delegado de la Junta, Bienvenido Mena, el gerente de salud de Salamanca, Ricardo García Juan, el gerente de Atención Primaria, Bienvenido de Arriba, el director de enfermería de Primaria, Ignacio Nogales, un asesor técnico de la Gerencia de Primaria, Eulogio del Teso, y un asesor de la Delegación de la Junta, Jeremías Rodríguez, tuvieron que permanecer en el edificio debido a que los manifestantes se habían apostado a la entrada.

    Las protestas comenzaron con una reunión a las 12.00 horas entre representantes vecinales, alcaldes y miembros de una plataforma en defensa de la sanidad con la Junta. La situación se fue agitando hasta tal punto que los manifestantes decidieron quedarse allí hasta que el consejero de Sanidad, Antonio Sáez, diera marcha atrás a esa medida que entrará en vigor el próximo lunes 15 de octubre. Hecho que no sucedió, ya que la postura de Sacyl es tajante: se van a cerrar esos dos centros de 22.00 a 08.00 horas por falta de asistencia.

    Ante esta negativa, los manifestantes prosiguieron con su protesta bloqueando la salida principal ante la atenta mirada de la Policía Nacional.
    El permiso de la Subdelegación para que los vecinos de Las Arribes cortaran la calle expiró a las 17.00 horas, pero tras esa hora límite no se tomó ninguna decisión de disolución de la concentración, sino que tras una reunión del subdelegado Javier Galán y algunos manifestantes se acordó una prórroga de una hora más.

    A las 18.00 horas, la Subdelegación ofreció un furgón para salir escoltados pero estos se negaron apelando a que no eran delincuentes. Alrededor de las 22.30 horas, una hora después de que se abriera el tráfico de nuevo en Mirat, los manifestantes abuchearon, insultaron y escupieron a los seis cargos de la Junta que salieron del edificio de la Gerencia escoltados en dos coches de la policía secreta.