23 marzo 2019
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El pincollo abre la fiesta de los quintos

Cientos de personas participaron en esta tradicional celebración

17 feb 2015 / 05:00 H.

    Esther, Rubén, Alberto, Raquel, Miriam y María fueron el domingo 15 de febrero los protagonistas de la fiesta en Lagunilla. Eran los quintos y la del 15 de febrero, fiesta grande y, como no podía ser de otra manera, comenzó con la tradicional subida al pincollo, ese inmenso pino plantado en la explanada de la cooperativa que marca el inicio de una larga jornada de recorrido por todas las calles del pueblo.

    La charanga de Lagunilla marcaba el ritmo mientras los quintos ofrecían vino al público congregado y se preparaban para intentar subir lo máximo posible del pincollo, coronado con una bandera nacional.

    Una vez que los seis quintos, y algún joven más, hicieron el intento de subir, comenzó el largo recorrido por las seis casas de los jóvenes, cuyas familias tenían preparados copiosos convites para los centenares de congregados en la fiesta. Y es que, además de los vecinos del pueblo, la fiesta de los quintos congrega a amigos y familiares de otros pueblos llegados desde Colmenar, Peñacaballera, Valbuena o Béjar para acompañarlos en su día. No faltaron los embutidos, las tortillas o el vino, sin olvidar los dulces, entre los que los coquillos hacían las delicias de todos. Un día de mucho comer que continuará mañana con el desfile de Carnaval y la chocolatada que preparan los quintos como despedida de su año de fiesta.