18 julio 2019
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El peregrino muerto en el Camino de Santiago hacía el Camino por tercer año en busca de fe

Vecino del centro, Paco Criado estudió Farmacia pero tras especializarse en Chicago se dedicó toda su vida a la Informática

08 ene 2019 / 17:56 H.

El salmantino muerto en Navarra al precipitarse por un barranco mientras recorría el Camino de Santiago, Juan Francisco Criado Martín, iniciaba su peregrinaje el mismo día del fatal accidente que le costó la vida y lo hacía de nuevo -se trataba de la tercera vez que recorría el camino- "en busca de la fe que le faltaba". Así lo asegura su hermano mellizo, Juan José, que en declaraciones a LA GACETA señaló que la autopsia ha confirmado que el malogrado peregrino murió en el acto como consecuencia de la brutal caída, según ha confirmado la autopsia.

Juan Francisco, Paco como le llamaba todo el mundo, acababa de cumplir los 54 años. Hijo del conocido empresario Manuel Criado Montero, era vecino del centro, en concreto de la calle Varillas.

Aunque se licenció en la carrera de Farmacia, se dedicó toda su vida a la Informática, carrera en la que destacó tras especializarse en Chicago con una importante multinacional. Desde entonces, se había dedicado al desarrollo de programas informáticos en numerosas y destacadas empresas de toda España.

En la actualidad estaba colaborando con una empresa de informática, pero seguía dedicándose a otras aficiones, entre ellas el piragüismo, como socio del Salamanca Canoa Kayak.

A principios de la pasada semana, se despidió de su familia en Salamanca para viajar a Francia desde donde, según manifiesta su hermano Juan José, le gustaba partir para recorrer el Camino de Santiago. De hecho, este año era la tercera vez que lo hacía, porque entre otras cosas, señala, "le gustaba hablar y practicar el inglés con la gente".

El viernes por la mañana conoció a la joven de nacionalidad china con la que horas más tarde, ya caída la noche, se perdió entre Valcarlos y Roncesvalles, paraje dónde se produjo el fatal desenlace.

Mientras era atendida por los servicios de emergenca, la chica les manifestó que había visto el cuerpo de su compañero y que aparentemente estaba muerto. Les indicó dónde se encontraba y, siguiendo sus indicaciones, un bombero que participaba voluntariamente en el dispositivo de búsqueda con un perro, localizó el cuerpo cuando ya había anochecido.

El domingo, sus familiares recibían la triste noticia del fatal desenlace y viajaban a Navarra. Problemas burocráticos han impedido que hasta hoy su cadáver no llegue a Salamanca, donde mañana se celebrará el funeral a las 12.00 en la capilla del tanatorio y el entierro en el cementerio San Carlos de Borromeo.