20 marzo 2019
  • Hola

Todo sobre las nuevas drogas: una amenaza oculta

Tipos de consumidor, su impacto en la sociedad actual y cómo es su presencia en Salamanca | No están reguladas por ley alguna y se pueden encontrar fácilmente por internet

16 dic 2018 / 18:45 H.

La palabra 'droga' ha evocado históricamente términos como el opio, la morfina, el cannabis, la cocaína o la heroína, sustancias bien conocidas y que protagonizan en esta lacra social numerosas estadísticas de actuaciones policiales, detenciones, asistencias sanitarias y muertes. Pero el negocio de la droga sabe reinventarse para seguir alimentando a la bestia, y desde laboratorios ilegales a gran escala en el Extremo Oriente o aficionados con conocimientos técnicos al estilo del protagonista de la serie 'Breaking Bad', utilizan la química para adulterar drogas conocidas o crear nuevas que, en cualquier caso, abren una peligrosa amenaza para el consumidor que busca nuevas experiencias.

La continua evolución y expansión impulsa constantemente el mercado de sustancias de abuso, alentado por su fácil distribución a través de internet. La web se ha convertido, por tanto, en el fundamental campo de investigación para conocer las tendencias en el consumo de sustancias psicotrópicas alternativas a las drogas controladas. Y también para frenar en lo posible los riesgos asociados a las sustancias a la venta.

Más allá de las drogas más clásicas, a medida que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado desmantelan redes de distribución y laboratorios clandestinos, las organizaciones criminales reenfocan su actividad a la síntesis y venta de sustancias nuevas y menos conocidas. Estas sustancias suelen ser derivados sintéticos de otras naturales o también sintéticas, y sus creadores aprovechan el desconocimiento general sobre unos productos legalmente desconocidos y cuyos efectos sobre el organismo humano son todo un misterio. Y ese vacío legal es la clave que explica en buena medida el fenómeno de las nuevas drogas.

La aparición de estas sustancias en el "mercado negro" obliga a los expertos en toxicología a actualizar constantemente sus conocimientos para desarrollar bien su labor. El reto más serio que han de afrontar es el desconocimiento que existe sobre los efectos tóxicos de estas drogas de diseño, sin una bibliografía científica que consultar. Así lo subraya un estudio publicado en la Revista Española de Medicina Legal por Rosario García-Repetto y María Luisa Soria, del Departamento de Sevilla del Instituto nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. A los problemas que han de afrontar los toxicólogos clínicos se suman las complicaciones que se encuentran los toxicólogos forenses para determinar e identificar estos nuevos compuestos en los fluidos biológicos de los drogadictos.

El desafío al que ha de hacer frente el sistema sanitario en ocasiones es excesivo y las intoxicaciones originadas por una sustancia hasta ahora desconocida puede tener consecuencias fatales.

Un 1,1% de la población española ha probado alguna vez algunas de las denominadas nuevas sustancias psicoactivas, según la última Encuesta sobre Alcohol y Drogas realizada por el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones. Muy lejos del alcohol, consumido por el 75,2% de los encuestados, y del tabaco (40,9%) las drogas más consumidas en España por las personas de entre 15 y 64 años son los hipnosedantes con o sin receta (11,1%), el cannabis (11,0%) y bastante más abajo, la cocaína (2,2%).

Los usuarios de drogas sintéticas más conocidas como el éxtasis, las anfetaminas, el speed, la ketamina o el spice suponen entre el 0,6 y el 0,4% respectivamente. Pero las nuevas sustancias cuya composición y efectos cuesta aun determinar son habituales para un 0,3% de la población, la tercera parte que hace dos años. El Estudio refleja una ligera caída o estabilización en el consumo de casi todas las drogas, excepto del cannabis y en menos medida, el tabaco.

El estudio, que no ofrece detalles por provincias, refiere asimismo otros aspectos reveladores: la mayoría de quienes han consumido nuevas sustancias las consiguió por "un amigo" (57%) o un 'camello' (34%) mientras que apenas un 3,8% las obtuvo por internet. Tres de cada cuatro son varones, la mayoría son de edad media, encuentran fácil conseguir droga y no dan importancia al riesgo para su salud.

Pero hay datos más preocupantes. En otra encuesta del Plan Nacional sobre Drogas realizada en 2016 sobre el consumo en estudiantes de Secundaria, un 4,5% de los alumnos reconocía haber consumido alguna de estas nuevas drogas sintéticas. Este porcentaje se incrementaba en medio punto sobre el año anterior.



TIPOS DE CONSUMIDOR
Tres son los perfiles habituales del consumidos de estas nuevas sustancias, según refiere desde la Unidad de Toxicología Cardiovascular y Renal de la Universidad de Salamanca: el experto, "con experiencia dilatada con las drogas, que estudia sus efectos y contraindicaciones y se plantea el consumo a modo de experiencia"; el crédulo, "que confía en la descripción de 'legales y seguras' con la que se venden estas sustancias", y el inconsciente, que cree inocentemente que está consumiendo un droga tradicional.

"También hay muchos actuales drogadictos que un día fueron pacientes que eran tratados contra el dolor", apuntan los expertos. Superado el tratamiento, y ante la negativa del médico a seguir recetándole un fármaco al que ya se ha enganchado, el paciente busca la droga por vías ilegales. La pequeña pantalla reflejó en el personaje del doctor House un claro ejemplo de este comportamiento que hoy día es un grave problema sanitario en Estados Unidos.

FÁCIL ACCESO
Tras envoltorios y nombres atractivos, cientos de websites diferentes ofrecen estos productos como euforizantes legales (legal highs), disfrazados como compuestos químicos en investigación, complementos alimenticios o como sales de baño y fertilizantes. Una de las más mediáticas es la metiendioxipirovalerona (MDPV), un producto que se vende para el baño con el nombre comercial de Ivory Wave. El MDVP es más conocido como "droga caníbal" y ha causado, que se sepa, más de un centenar de muertes y otras tantas intoxicaciones no fatales en Europa. Llega en varias presentaciones; como pastillas o cápsulas que pretenden imitar la forma de presentación del éxtasis, en polvo compuesto de estimulantes artificiales y anestésicos locales imitando al speed o la cocaína y también como mezclas de hierbas para ser fumadas, emulando al cannabis.

Otras de las drogas emergentes más conocidas son la 2C-B, conocida como Nexus, Venus o Eros, que se vende como comprimido o polvo blanco y se consume mediante ingestión oral o esnifado. La mefedrona es la más popular entre las beta-ceto-anfetaminas, y produce según atestiguan sus consumidores unos efectos estimulantes similares a los de la cocaína, éxtasis o anfetaminas. El Bromo-Dragonfly se vende normalmente como sellos del tipo LDS: como esta mítica droga, circula por las fiestas tipo rave, aunque sus efectos son menos potentes. Y no conviene olvidar el Spice con todas sus variedades: se vende en sobres con mezclas de hierbas exóticas y extractos de plantas aromáticas. Como las anteriores, la comunidad médica internacional sigue investigando los efectos de su consumo.

EN SALAMANCA
La incidencia de las nuevas drogas en Salamanca es escasa, Uno de los hitos más destacados de este fenómeno social se produjo en la última edición del festival de música electrónica "The Lost Theory", entre Sotoserrano y Riomalo, a orillas del Alagón. Un holandés fue detenido y trasladado a la prisión de Topas al serle descubierto en posesión de DMT, sustancia conocida también como "La molécula de Dios" y que se consume ingerido o inhalado. En el mismo festival fueron también decomisadas por la Guardia Civil otras drogas menos novedosas como 425 gramos de setas alucinógenas, 250 gramos de hachís y 50 pastillas de cardo mariano.

Los festivales y las fiestas multitudinarias, como el reciente Fin de Año Universitario y la Nochevieja tradicional, suelen ser el principal foco de consumo de alucinógenos de todo tipo. "Habitualmente se presentan asociados a otras sustancias", confirma Ana Rodrigo, terapeuta en Proyecto Hombre en Salamanca. "Aquí nos llegan personas con adicciones al alcohol, la cocaína, cannabis y heroína mezclada con cocaína. Suelen ser chavales que ya son consumidores habituales de cocaína y de speed, aparte de alcohol. Igual sucede con los casos de consumo de spice. Pero lo hacen de modo experimental. Nos cuentan que 'he probado' tal o cual droga pero no más que eso. No he conocido casos de intoxicación y menos de adicción".

Lea el reportaje completo en la edición impresa de LA GACETA de este domingo en Orbyt y Kiosko y más