19 marzo 2019
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¿Qué hacer si un niño sufre un atragantamiento?

La muerte de un niño atragantado por una uva obliga a recordar el procedimiento a seguir ante un caso de esta magnitud

03 ene 2019 / 17:47 H.

La fatalidad quiso que el pequeño Thiago Leonel, de tres años, falleciera asfixiado con una uva al cumplir con la antiquísima tradición de la Nochevieja. Pocos días antes, la Sociedad Española de Otorrinolaringología emitía un comunicado en el que pedía que los más pequeños de la casa —menores de 5 años— y los mayores con problemas de disfagia recomendaran que no participaran en el acto ya que las uvas se encuentran entre la tercera causa de asfixia entre menores.

Cuando el pequeño llegó al centro hospitalario, poco se pudo hacer por salvar la vida. Por ello, los profesionales salmantinos hacen un llamamiento a concienciar sobre la importancia de actuar rápido y de forma adecuada. El jefe de Pediatría del Complejo Asistencial de Salamanca, Pedro Gómez de Quero, asegura que el grueso de la población "no está preparada" para tener que actuar ante una urgencia como la del pequeño Thiago. Por ello, pide que se enseñe en los institutos a los niños, explica ante el manejo de la maniobra de Heimlich o la reanimación cardiopulmonar básica.



Ante un caso de atragantamiento, el especialista señala que el primer paso debe ser esperar que el niño expulse el objeto atragantado por medio de una tos fuerte y animar a que el pequeño siga tosiendo. "No se deben dar golpes ni zarandear al niño", subraya el especialista. En el caso de que esta práctica no funcionase y se viese una "tos ineficaz", caracterizada porque el niño se lleva la mano al cuello, no puede toser o se escucha un ruido respiratorio como un ronquido fuerte, se deberían hacer maniobras de desobstrucción, diferentes para menores de un año y mayores. En el caso de los más pequeños, consiste en 5 golpes en la zona entre las dos escápulas (omoplatos) con el niño colocado sobre el brazo o pierna, siempre con la cabeza más baja que los pies. Posteriormente, 5 compresiones energéticas con dos dedos en el tercio inferior del esternón.

En los mayores de un año, se procederá a dar cinco golpes entre las escápulas con el talón de la mano y cinco compresiones mediante la maniobra de Heimlich —abrazar al paciente por detrás pasando los brazos por debajo de las axilas y colocar el puño de una mano en la región de la boca del estómago. Al aplicar una presión brusca, se provoca una salida del aire hacia la tráquea y la laringe facilita la expulsión del trozo de comida atascado.

Si está inconsciente o pierde la insconsciencia tras las maniobras anteriores, los familiares y personas cercanas deben realizar una reanimación cardiopulmonar básica con 30 compresiones y dos ventilaciones. Cada dos minutos se evaluaría si se ve el objeto o si empieza a respirar. No obstante, los expertos señalan la importancia de llamar a Emergencias desde el primer momento ya que se puede desbloquear parcialmente el objeto y continuar en el Hospital con las siguientes acciones.

"La reanimación debería aprenderse en los institutos"

El jefe de Pediatría del Complejo Asistencial de Salamanca, Pedro Gómez de Quero, asegura que las maniobras de reanimación básica como la de Heimlich o la reanimación cardiopulmonar básica debería aprenderse en "colegios e institutos de forma reglada". Con la experiencia que le da haber realizado varios de estos cursos en talleres en centros educativos de Salamanca y Ciudad Rodrigo, asegura que las maniobras se aprenden "de forma rápida y sencilla". "Si se aprenden bien, no se olvidan", incide. "Es una parte de la reanimación básica que llevo luchando mucho tiempo para que la población lo conozca", reconoce.

En este sentido, recuerda que tanto las uvas enteras como los frutos secos no son aconsejables para niños menores de 3 años. "Más en una situación como esta que no lo hacen para alimentarse, sino que tratan de comérsela en el menor tiempo posible y no pueden", señala. "No hay que obsesionarse con que se tienen que comer las 12 uvas un niño de 3 años. Me parece una barbaridad", señala. También recuerda la importancia de avisar a los profesionales de los servicios de Emergencias en el momento que se produzca para continuar con la asistencia especializada.



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