28 mayo 2020
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Las multas a vecinos por ruido triplican a las de los comercios y bares

Los expedientes abiertos por las molestias generadas por inquilinos y propietarios de viviendas duplicaron el pasado año a los de 2006

21 ene 2013 / 06:00 H.

    Las sanciones a propietarios e inquilinos de viviendas que no respetan el descanso de sus vecinos se han disparado en los últimos años. El pasado año duplicaron ya a las registradas en 2006. Por cada multa que el Ayuntamiento impuso en 2012 a un establecimiento hostelero o comercial de la ciudad al haber superado el nivel de decibelios permitido por la ordenanza municipal, tramitó otras tres por infracciones del mismo tipo en pisos.

    A lo largo de la última década las multas por ruidos producidos en pisos han ido ganando terreno a las impuestas a negocios. "Las denuncias en domicilios cada vez suben más, mientras que en los bares se mantienen e incluso descienden", señalaba ya en 2004 el entonces concejal de Medio Ambiente, Juan José Hernández Araujo, en un momentos en el que los expedientes sancionadores casi se repartían a partes iguales entre viviendas y establecimientos. Desde entonces hasta ahora, esa tendencia que señalaba el exedil ha seguido pronunciándose y hoy un 75% de las infracciones se registran en domicilios particulares.

    Según fuentes municipales, el pasado año se tramitaron 317 multas por incumplir la Ordenanza para la Protección del Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones. De ellas, 236 tuvieron su origen en las molestias generadas en pisos, mientras que las 81 restantes fueron en establecimientos de ocio nocturno o comerciales. Seis años antes el Consistorio cifraba en 188 los expedientes tramitados „un 40% menos que hoy„, de los que dos tercios, concretamente 125, eran denuncias a ocupantes de pisos.

    "Los empresarios entienden que la insonorización de sus locales es una inversión", apunta el actual edil de Medio Ambiente, Emilio Arroita, para explicar la mayor conciencia de los empresarios en este sentido. Sin embargo, resulta más complicado reducir el número de denuncias referidas a viviendas, sobre todo cuando muchas son alquiladas y sus inquilinos, sobre todo jóvenes, solo pasan unos meses en ellas y pueden mudarse a otro inmueble antes de que se les notifique la sanción. Ese es el motivo de que muchas acaben publicándose en el Boletín Oficial de la Provincia ante las dificultades para reclamar a los infractores que abonen la multa y resulte mucho más complicado cobrarlas.