18 junio 2019
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Lunes de aguas

03 abr 2018 / 04:45 H.

Circula por internet estos días un curiosísimo anuncio con el que una asociación de antiguos alumnos universitarios salmantinos, intuyo que muy sentimentales y bastante aficionados a la buena gastronomía, pretende reunir el próximo 9 de abril durante un par de horas a un montón de amigos en el Parque del Retiro madrileño, simplemente para curar la nostalgia, no sé si de Salamanca, de nuestra universidad o de los productos típicos de Salamanca, mediante el interesante reclamo de una merienda de hornazo. Me pregunto a quién se le habrá ocurrido plan tan imaginativo y estrafalario, aunque probablemente se les haya ocurrido a varios al mismo tiempo. Este tipo de ideas, además de presentarse tras la ingestión de algún apreciable caldo inspirador, siempre suelen contar con varias paternidades.
Reconozco que para un servidor estas reuniones de ex alumnos no dejan de tener cierto aire de tristeza y melancolía, motivo por el que jamás he acudido a ninguna, con ese inquietante y aterrador repaso de decadencias físicas en las que el tiempo va convirtiendo lo que fue belleza y esplendor juvenil. Reunirse además para comer un trozo de hornazo en un lugar tan ajeno y desubicado a la propia ciudad, tiene incluso hasta algo de enfermizo y antinatural más si cabe teniendo en cuenta que lo suyo sería al menos venir a zampárselo a la ciudad de origen que al fin y al cabo tampoco está tan lejos ahora que disponemos de autopista y trenes ultrarrápidos.

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