19 septiembre 2019
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Las lágrimas de cocodrilo de José Ignacio Hernández

El entrenador charro ha ganado a lo largo de los años en el baloncesto femenino el apodo de ´el llorón´ por su tendencia a buscar excusas

21 abr 2014 / 16:25 H.

    No se engañen. La final entre Perfumerías Avenida y Rivas Ecópolis está al 50%. El duelo entre ambos equipos está mucho más igualado de lo que José Ignacio Hernández ha dicho a lo largo de estos meses. Si los partidos entre ambos esta temporada ya eran tremendamente parejos, con un ligero favoritismo para las salmantinas, los últimos fichajes realizados por las madrileñas „anotan, juegan, rebotean y valoran más que las que ya había„ ponen a ambos finalistas a una altura similar.

    José Ignacio Hernández tiene un apodo dentro del mundillo del baloncesto femenino: le conocen como ´el llorón´ por su bien merecida fama de justificar las derrotas y, sobre todo, de ponerse la venda antes de la herida. Sus conocimientos como técnico nadie se los va a negar porque es un buen entrenador, pero peca de un victimismo que desespera. En Avenida tenía la excusa del Ros Casares, en Wisla tenía al Lotos y en Rivas tiene al Avenida. Es incapaz de lidiar con la máxima exigencia, necesita una excusa que le guarde las espaldas en caso de derrota y, por eso mismo, no podría dirigir jamás a este Avenida.

    A lo largo de los años el técnico ha convertido a casi todos los periodistas en centro habitual de sus conocidas ´rajadas´ por detrás. A uno le habla mal del otro y viceversa. Si la prensa le hace una crítica, la ve como un enemigo. Si la prensa no es crítica, pero no habla sobre él, también es un enemigo. Al parecer solo digiere la alabanza. José Ignacio es de insulto fácil. Le cuesta muy poco faltar el respeto, como cuando tacha de ´panfleto´ a un periódico con más de 90 años de historia, o permite „seguramente anime a ello„ que desde su equipo se insulte gravemente como "borregos" a los 85.000 salmantinos que diariamente confían en este medio.

    Ha sido necesario que José Ignacio se marchara de Salamanca para que Avenida pasara de ser un buen equipo a un ´grande´.

    Esos enemigos a los que ahora insulta tan abiertamente no lo eran tanto cuando, por ejemplo, Tamika Whitmore -harta de él- intentó partirle la cara y solo lo impidió la gente que se interpuso, y la prensa lo tapó para no ridiculizar al técnico, tanto por la humillante escena, como por la cobardía de seguir entrenándola como si nada hubiera pasado.

    En el ranking de los más criticados por José Ignacio ocupa un lugar preferencial Jorge Recio, al que ´raja´ por la espalda, pero con el que luego se sienta a comer como buenos amigos. Jorge Recio lo sabe de sobra, porque se lo han confirmado unos y otros, pero prefiere hacerse el despistado. A pesar de ello, el presidente tuvo la nobleza de aceptar este verano el ruego de José Ignacio para regresar al club a dirigir la cantera. Cuando el retorno parecía un hecho, el entrenador aceptó una oferta de Rivas y si te he visto no me acuerdo: rompió el acuerdo y se marchó a Madrid con información privilegiada sobre el equipo que construían las salmantinas.

    Precisamente desde que José Ignacio llegó al Rivas, lo que antes era una relación maravillosa que ni la rivalidad deportiva logró ensuciar „ya se disputaron la Liga hace un año„ se ha enturbiado por insinuaciones y reproches de algunos directivos y miembros del cuerpo técnico a través de las redes sociales.