13 diciembre 2019
  • Hola

Es lo justo

11 jun 2013 / 04:45 H.

Siempre pensé que el mejor acuerdo de custodia sobre un hijo de padres separados, era el que no requería ningún juez. Si a los padres les desune la vida, les debería quedar el amor hacía lo mejor de ellos mismos: sus hijos. Sin embargo, por desgracia, los niños son demasiado corrientemente utilizados como moneda de cambio, como objeto de chantajes, como herramienta para causar dolor a la pareja que un día se quiso y que tras la separación se odia. No es fácil cambiar de status en la vida. En ninguna circunstancia. Pero menos aún en la familiar. Y cuando una pareja se rompe, desaparecen los vínculos, las pertenencias, las obligaciones y por supuesto también los derechos. Los desparejados dejan de reportarse, de ser el primero en la vida del otro y ,sencillamente, se desvanecen de las existencias del contrario. Si no hay hijos es difícil de aceptar, pero si los hay es casi imposible, incluso cuando los cónyuges se comportan de manera razonable, por el bien de sus hijos, y se reparten los tiempos, no hablan mal a los niños de sus ex parejas y no evitan que se relacionen regularmente con ellos. Por desgracia, este civilizado comportamiento es poco frecuente y en demasiados casos, al menos una de las partes utiliza a los chicos contra la otra.

Lea el artículo completo en la edición impresa de LA GACETA