20 mayo 2019
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¡Es la Justicia, estúpido!

03 may 2018 / 04:45 H.

Siempre mantuve una teoría, pero ahora tengo la certeza: el proyecto democratizador de España acabó con la desaparición de la tecnocracia franquista, aplicada no sólo a la economía sino a las estructuras sociales e intelectuales, y que, a su vez, se hundió con el colapso de la UCD. Ahora, tantas décadas después, ya sabemos porqué liberticidas como Pablo Iglesias reniegan de nuestra ejemplar Transición. Aquello era un peligro: aquello significaba democracia€
En los últimos años, y bajo un manto de silencio y corrupción, todo ha sido posible en España. Las barbaridades políticas en torno a la corrupción nos las voy a narrar, pues son de sobra conocidas. De hecho, los conflictos nacionalistas que vivimos -y pagamos- todos los españoles, son consecuencia de tanta "fiesta" presupuestaria e irresponsabilidad de la clase política postfranquista, la que no tiene otro oficio que el de tiralevitas€
€ Y así, hasta ver a todo un ministro de Justicia, con lo que se supone que es un titular de Justicia, cuestionar las sentencias y, más lejos aún en la barbarie antidemocrática, cuestionar la solvencia profesional y mental de un magistrado, como ha hecho Rafael Catalá. Con semejantes energúmenos antisistema del PP, los de "Podemos" no tienen nada que hacer.

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