16 febrero 2020
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Juan Carlos Moreno: 'El científico joven en España vive en una constante incertidumbre de su futuro'

Lleva desde 2002 investigando en Salamanca y encadena un contrato temporal tras otro mientras busca estabilidad laboral y descarta irse al extranjero en busca de mejores condiciones y quiere quedarse

09 ene 2019 / 11:55 H.

Juan Carlos Moreno, es uno de los investigadores más productivos del laboratorio de Atanasio Pandiella en el Centro de Investigación del Cáncer. Cumple próximamente 41 años, pero es que en ciencia los investigadores son promesas hasta la cuarentena. La de progresión científica Moreno parece que se hace realidad y su objetivo es seguir en Salamanca avanzando en la lucha contra el cáncer. Vive, como miles de jóvenes españoles científicos, con el misterio de qué será de su futuro si la financiación sigue escaseando en el ámbito científico pero se lo toma con filosofía y con un tinte de optimismo.

–¿Cómo comenzó en su pensamiento acabar en un laboratorio del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca luchando contra el cáncer?
–Desde muy joven me interesaba mucho este tema. Me preguntaba qué provocaba que se desarrollara el cáncer y los mecanismos que se ponían en marcha para tal fin. Estudié Bioquímica en la Universidad de Salamanca y antes de acabar la carrera comencé a venir al laboratorio de Atanasio Pandiella para aprender y después comencé a investigar desde mi proyecto predoctoral. Llevo en el CIC desde 2002 encadenando contratos y becas de investigación.

–Pero desde el colegio y en la carrera ya sabía que se le daba bien este ámbito€
–No se me dieron mal los estudios. Y sí te das cuenta de que te gusta y de que sacas bien las asignaturas.

–¿No conoce lo que es estabilidad laboral?
–No, propiamente dicha no. Cuando comienzas a investigar en España vas acumulando becas de varios años o contratos para proyectos en concreto pero siempre sabes que hay una fecha límite y que puede que no salga nada después de eso. Hay mucha incertidumbre. Yo voy pensando a corto y medio plazo y me esfuerzo para seguir adelante y lo que venga ya veremos cómo lo afrontamos.

–¿Cómo ha sido su carrera científica en cuanto a contratos laborales se refiere?
–Cuando acabé la carrera en mi etapa predoctoral fui acumulando contratos sujetos a proyectos determinados. En mi fase postdoctoral he tenido contratos de proyectos de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) o de la Red Temática de investigación cooperativa en cáncer (RTICC). Ahora tengo un contrato Miguel Servet tipo I en el que ya pasé una primera fase de tres años y tras una evaluación me han renovado otros dos años. Después podría optar, si paso la evaluación, a un Miguel Servet tipo II y cuando acabe alguna institución me tendría que estabilizar ya de forma defintiva.

–¿Para conciliar con vida familiar el investigador se las ve y se las desea?
–Sí. Tengo mujer y dos hijos y eso te pone más presión ya que sabes que tienes unos compromisos que cumplir y que no te puedes quedar sin nada. No es lo mismo pensar en la familia que antes, en los primeros contratos, que sabías que no tenías tantas responsabilidades.

–¿Qué le empujó a incidir tanto en cáncer de mama?
–La línea general del laboratorio en el que trabajo es el cáncer de mama, aunque estamos llevando a cabo trabajos en otros tipos de tumores como el cáncer de ovario y colón.

–El tumor de mama es uno de los más mediáticos, pero ¿se traduce en financiación?
–Sí, es muy visible, pero es que afecta a muchas personas y entonces la investigación se centra mucho en este tumor. Hay tumores menos comunes que no atraen tanta atención y la financiación es más escasa. Por desgracia es así en casi todos los ámbitos de la investigación. Si hay muchos pacientes que padecen una patología, hay más recursos disponibles para investigar. Además, en el caso del cáncer de mama se ha hecho muy visible gracias a las asociaciones de pacientes y se ha avanzado mucho en los últimos años. Es la línea que debemos seguir en los próximos años.

–Usted tiene talento, constancia y dedicación pero se encuentra con dificultades para investigar en España, y en concreto en Salamanca€ ¿Y no se ha ido al extranjero donde tendría más recursos?
–Lo piensas. Algunas vez me lo he planteado. En otros países, en especial en EEUU, sabes que vas a tener más recursos para investigar y ganaría más dinero pero también soy consciente de que si me voy fuera el regreso a investigar en España es muy complicado. Hay muchos casos de gente que se ha ido fuera a investigar unos años y después no ha encontrado sitio en la ciencia española a su regreso. No obstante, pienso que en España hay centros de investigación que están al nivel de los grandes centros americanos o europeos. Es cierto que el salir fuera del país ayuda a conocer otros modelos de investigación y a perfeccionar el idioma científico que es el inglés.