14 diciembre 2019
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La Iglesia y el IBI

10 dic 2013 / 13:27 H.

La última ocurrencia ha sido pedir a los ayuntamientos españoles que empiecen a cobrar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a la Iglesia Católica. Esta ofensiva retrata una vez más a una izquierda anacrónica y llena de odio a todo lo que no le es afín. Y lo hace porque se trata de una campaña improvisada, que tiene un desconocimiento absoluto de la legislación vigente y que acota el pago de este impuesto a la Iglesia y no a otras organizaciones que también poseen inmuebles exentos de "pasar por caja".

Nadie duda de que en tiempos de crisis todos tengamos que arrimar el hombro y hacer esfuerzos que vayan en consonancia con nuestras posibilidades económicas. No me opongo a que la Iglesia pague el IBI por determinados inmuebles que no destina al culto, pero rechazo de plano que sólo se le meta a ella en este saco. Por mucho que la izquierda lo niegue, hay numerosos edificios repartidos por toda la geografía nacional que pertenecen a partidos políticos y sindicatos que también están exentos de pagar el IBI. Algunos se acogen a estos privilegios de una manera torticera ya que están inscritos a nombre de fundaciones sin ánimo de lucro. Por este motivo, al PSOE, IU y compañía se les ve el plumero, ya que piden a la Iglesia que dé un ejemplo que ellos ni se les pasa por la cabeza dar.

Por otro lado demuestran un preocupante desconocimiento de nuestra legislación al solicitar una medida que no depende exclusivamente de los ayuntamientos españoles. La exención de pagar el IBI a la Iglesia está contemplada en el Concordato con la Santa Sede, por lo tanto sólo es potestad del Gobierno de turno revistar este capítulo. Zapatero no tuvo la valentía de hacerlo en siete años de Gobierno y ahora los personajes que acompañaron al de León en el mayor "saqueo" de las arcas públicas de la historia de este país piden que lo hagan otros. De risa.

Además, la Iglesia realiza en muchos de esos edificios una labor que debería corresponder al Estado, pero que ella asume con dedicación y entrega. Se trata de la atención a personas desfavorecidas a través de organizaciones encomiables como Cáritas. Esta "progresía" española liderada por el PSOE tan defensora de los pobres demuestra una insultante falta de principios al no reconocer este fantástico trabajo de la Iglesia, e incluso lo pone en peligro exigiendo que page un impuesto que no resolverá los problemas tan graves que ellos mismos ayudaron a crear con su política del derroche, la subvención y el amiguismo.

De vez en cuando la izquierda española nos sorprende con campañas de acoso y derribo a sus enemigos históricos que normalmente se sustentan en argumentos completamente ridículos.