24 mayo 2019
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Así han 'aprovechado' algunos reos de la cárcel de Topas sus días de libertad

Robos, estafas, atracos y hasta una mujer fallecida

03 feb 2019 / 07:48 H.

El martes el barrio de Pizarrales volvió a vivir un gran revuelo policial después de descubrir que una mujer que se encontraba en un portal de la carretera de Ledesma era una reclusa que no había vuelto al centro penitenciario de Topas. Tal y como ella misma manifestó, no había regresado al penal porque se había desorientado, ya que había aprovechado sus días de permiso penitenciario para drogarse, una conducta poco ejemplar pero liviana si comparamos la actitud de otros de sus compañeros. Y es que a lo largo de los últimos años han sido muchos los presos que, aprovechando unos días de permiso, han cometido todo tipo de delitos: estafas, robo, drogas y hasta un atropello mortal.

Concretamente el trágico fallecimiento tuvo lugar en mayo de 2001, cuando un individuo disfrutaba de seis días fuera del penal de Topas. El hombre, de entonces 44 años, circulaba a toda velocidad por el cruce de las calles San Ignacio de Loyola y Nazaret a bordo de un Ford Fiesta que había sido denunciado por robo y arrolló a una anciana de 82 años, que murió en el hospital. El suceso ocasionó malestar entre los trabajadores de la cárcel, ya que un juez de León le había concedido dicho permiso en contra de la opinión del equipo de tratamiento de la cárcel.

Más habituales son las fugas para cometer algún tipo de robo, como el varón que en enero de 2015 aprovechó sus escasos días en libertad para entrar en una iglesia de la capital salmantina y robar el cepillo, el que en 2012 fue pillado robando jamón y chorizo de un supermercado de la avenida de Portugal, o el otro que en 2009 logró cometer dos estafas durante su estancia fuera de Topas por valor de 1.200 euros. Consiguió engañar a dos personas haciéndoles creer que había tenido un accidente con el coche y necesitaba el dinero para repararlo urgentemente.

Con más violencia actuaba un tinerfeño de 36 años, un “profesional del atraco” que decidió no regresar a la prisión de Topas en diciembre de 2013 y viajar hasta Asturias, concretamente a Gijón, donde generó pánico entre los vecinos tras asaltar en varias ocasiones a mujeres por la espalda para robarles las pertenencias.

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